Empleo de la Biblia en la « Mística Ciudad de Dios » de Sor María de Ágreda
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agosto del año 2001 con un doble tema: « La Madre Ágreda y el barroco del siglo XVII » y « Mariología de la MCD ».
En la carta de Mons. Pedro López Quintana, escrita el 19 feb. 1999 se centran, pues, los problemas, dificultades y objeciones que se habían hecho para la Causa de Beatificación de la Venerable Sor María de Ágreda; los dos puntos focales son la Biblia y la Mariología. El problema bíblico se enunciaba de este modo: « la presentación que se hace en la obra( MCD) de la figura de la Madre de Dios contrasta con la que ofrece la Sagrada Escritura ». Mons. Quintana define la diferencia entre la MCD y la Escritura como un « contraste ».
I. I. Una Mariología escrita por una mujer
No es que la MCD [« Mística Ciudad », Sal 45, 5 ] sea un manual de Mariología como estamos acostumbrados en los medios teológicos, sino que estamos ante una Vida de la Virgen María, pero con el calificativo de « vida divina », y donde María aparece como hermeneuta de sí misma y de su propio Hijo, a la vez que de la fuente universal de inspiración entregada a la Iglesia, e. d. de la Biblia, cuyo inspirador final es el Espíritu Santo. Su condición de « mujer » es repetidamente señalada por Sor Ágreda, en el sentido de flaqueza, pero a la vez una flaqueza que está suplida por las divinas luces, especialmente por la asistencia particular de la Virgen María. La condición de « mujer » está subrayada también por los censores y especialmente por la Universidad de la Sorbona para tratar despectivamente este asunto.
Pero esta condición flaca de mujer contrasta con la producción literaria que desarrolló durante su vida; en efecto, durante los años 1621-1626 compone el“ Jardín espiritual y nivel del alma »; y otras obras en que se relacionaban las « exterioridades », e. d. los fenómenos extraordinarios que ella vivía( 1623). En tiempo no determinado, pero anteriormente al año 1627