LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 50
¿Así que tiene novio?, Lola le preguntó de repente. Sí,
dijo.
Entonces debes echarte pa tras un poco.
¿La escuchó? Por supuesto que no. Estaba disponible cada
vez que Ana necesitaba quejarse. Y hasta tuvo la oportunidad -
¡ay, la dicha suprema!- de conocer al famoso Manny, una
experiencia que le resultó casi tan divertida como que le dijeran
marica en una asamblea escolar (lo que ya había sucedido, dos
veces). Lo conoció frente a la casa de Ana. Era un individuo
escuálido e intenso con extremidades de maratonista y ojos
voraces; cuando se dieron la mano, Óscar estaba seguro de que
ese negro le iba a meter un galletazo, por lo huraño que fue.
Manny era muy calvo y se afeitaba la cabeza para disimularlo,
tenía un aro en cada oreja y la mirada de un buitre que ha
pasado demasiado tiempo al sol y está haciendo tremendo
esfuerzo para aparentar ser más joven.
Así que tú eres el amiguito de Ana, Manny dijo.
Así es, contestó Óscar con una voz tan inofensiva que des-
pués quiso que la tierra se abriera y se lo tragara por su co-
bardía.
Óscar es un escritor brillante, subrayó Ana, a pesar de que
jamás había pedido leer algo escrito por él.
Manny resopló. ¿De qué podrías escribir tú?
Me concentro en la literatura de género más especulativa.
Él sabía lo absurdo que sonaba.
La literatura de género más especulativa. Manny estaba a
punto de hacerlo picadillo. Eso suena más ridículo que el ca-
rajo, ¿sabes?
Óscar sonrió, esperando que de alguna manera un terre-
moto demoliera todo Paterson.
Espero que no estés tratando de meterte con mi mujer,
bróder.
Óscar dijo: Ja, ja. Ana se puso roja y bajó la mirada. Qué
encanto.
Con Manny de regreso, Óscar descubrió un aspecto de Ana
completamente nuevo. Se veían poco y de lo único que
hablaban ahora era de Manny y de las cosas terribles que le