LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 271

fuerza del esfínter de Óscar, el almuerzo y la cena y el desa- yuno le hubieran salido disparados ahí mismo. No hice nada, dijo Óscar, temblando. Y entonces soltó: Soy ciudadano americano. El capitán espantó un mosquito. Yo también soy ciudadano americano. Me naturalizaron en la ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York. Yo compré la mía en Miami, dijo el Gorila Grod. Yo no, se lamentó Solomon Grundy. Solo tengo la residencia. Por favor, tienen que creerme, yo no he hecho nada. El capitán sonrió. El hijoeputa hasta tenía dientes del Pri- mer Mundo. ¿Sabes quién soy? Óscar asintió. Era inexperto pero no idiota. Eres el ex novio de Ybón. ¡No soy su ex novio, maldito pariguayo!, gritó el capitán, con las cuerdas del cuello sobresaliendo como un dibujo de Krikfalusi. Ella dijo que eras su ex, Óscar insistió. El capitán lo agarró por la garganta. Es lo que dijo, lloriqueó. Óscar tuvo suerte; si se hubiera parecido a mi pana Pedro, el Superman Dominicano, o a mi socio Benny, que era modelo, es probable que le hubieran pegado un tiro ahí mismo. Pero porque se veía chabacano y feo, porque de verdad se parecía a un maldito pariguayo sin suerte en la vida, el capitán sintió por él la compasión de Gollum y solo lo golpeó un par de veces. Óscar, que nunca había sido «golpeado un par de veces» por un adulto con entrenamiento militar, se sintió como si lo acabara de arrollar la línea entera de defensa de los Steelers circa 1977. Le faltó el aire de tal manera que realmente pensó que iba a morir de asfixia. La cara del capitán apareció sobre la suya: Si tocas a mi mujer una vez más, te mato, pariguayo, y Óscar logró susurrar: Eres el ex, antes que los Señores Grundy y Grod lo levantaran (con cierta dificultad), lo metieran en su Camry, y se marcharan. ¿La última imagen que tuvo Óscar de Ybón? El capitán sacándola del Pathfinder por el pelo.