LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | страница 265
lugar. Le habló de su amor por su hermana Lola y de lo que le
había pasado. Le habló de cuando trató de quitarse la vida. Fue
la única vez que Ybón no dijo nada. En vez de comentar, llenó
los vasos y levantó el suyo en un brindis. ¡A la vida!
Nunca hablaron de la cantidad de tiempo que pasaban jun-
tos. Quizá nos debiéramos casar, le dijo una vez, no en broma,
y ella dijo: Yo sería una esposa terrible. Óscar estaba presente
tan a menudo que hasta le tocó experimentar un par de veces
sus «notorios» gorriones, cuando la parte de ella que era una
princesa alienígena pasaba a primer plano y se volvía fría y
poco comunicativa, cuando lo llamaba un American idiot por
derramar su cerveza. En esos días ella abría la puerta y se tiraba
en la cama y no hacía nada. Era difícil estar allí con ella, pero
él le decía: Hey, me enteré que Jesús está en la Plaza Central
repartiendo condones; la convencía de ir al cine, salir y sentarse
en el teatro parecía calmar un poco a la princesa. Después
siempre estaba un chin más suave; lo llevaba a un restaurante
italiano y, por mucho que hubiera mejorado su estado de
ánimo, siempre insistía en emborracharse hasta el ridículo. Tan
así era, que tenía que meterla en el carro y regresar a casa
manejando por una ciudad que apenas conocía. (Al principio,
se le ocurrió tremenda estrategia: llamaba a Clives, el taxista
evangélico que su familia siempre usaba, que los venía a buscar
sin problema y los guiaba a casa.) Cuando él manejaba, ella
siempre le ponía la cabeza en el regazo y le hablaba, a veces en
italiano, a veces en español, a veces de las palizas que las muje-
res se daban unas a otras en la cárcel, a veces le decía cosas lin-
das, y que su boca estuviera tan cerca de sus ñames era lo me-
jor que cabría imaginar.
LA INCA HABLA
No la había conocido en la calle como les dijo. Sus primos,
esos idiotas, lo llevaron a un cabaret y ahí fue donde la vio por
primera vez. Y ahí fue que ella se le metió por los ojos.