LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Página 208

comenzaba la destrucción de un ciudadano respetado como él— cosas pequeñas como que sus medias y camisas no hacían juego; esperó la llegada de una carta exigiendo una reunión privada con El Jefe; esperó que su hija desapareciera en un viaje a la escuela. Bajó casi veinte libras en su terrible vigilia. Comenzó a beber copiosamente. Estuvo a punto de matar a un paciente por un resbalón de la mano. Si su esposa no se hubiera dado cuenta del error antes de que lo cosieran, ¿quién sabe qué podía haber sucedido? Les gritaba a sus hijas y esposa casi todos los días. No se le paraba mucho con la amante. Pero la temporada de lluvias se convirtió en la temporada de calor y la clínica se llenó de desaventurados, heridos, enfermos y, cuando a los cuatro meses no había sucedido nada, Abelard casi deja escapar un suspiro de alivio. Quizá, escribió en el dorso de su mano velluda. Quizá. SANTO DOMINGO CONFIDENCIAL En cierto modo, la vida en Santo Domingo durante el trujilla- to se parecía mucho al famoso episodio de La dimensión desconocida que a Óscar tanto le gustaba, en que un chamaco blan-quito monstruoso, dotado de energías divinas, gobierna una ciudad aislada por entero del resto del mundo, una ciudad llamada Peaksville. El chamaco blanquito es cruel e impre- decible y toda la gente de la «comunidad» vive aterrorizada, denunciándose o traicionándose unos a otros por cualquier razón con tal de no ser mutilados o, más siniestramente, en- viados a los maizales. (Después de cada atrocidad —ya sea ponerle tres cabezas a un topo, desterrar al maizal a un amigo que ya no le interesa o hacer que la nieve caiga en los últimos cultivos- el pueblo horrorizado de Peaksville siempre tiene que decir: Estuvo bien lo que hiciste, Anthony, estuvo bien.) Entre 1930 (cuando El Cuatrero Fracasado tomó el poder) y 1961 (el año en que lo acribillaron) Santo Domingo era el Peaksville del Caribe, con Trujillo en el papel de