LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Seite 161

realidad hubiera sido un dominicano old school: a) le hubiera hecho caso al muy idiota y b) hubiera salido echando de ahí. Mi familia es sureña, de Azua, y si los sureños de Azua sabemos de algo, es de fokin maldiciones. Por Dios, ¿en sus vidas han visto Azua? Mi mamá ni siquiera lo habría escuchado: hubiera salido corriendo. Ella no jugaba con fukús ni guanguas ni na de eso por na de la vida. Pero yo no era tan oíd school como ahora, solo un verdadero tolete, y pensaba que vigilar a alguien como Óscar no sería una tarea hercúlea. Vamos, si yo levantaba pesas, levantaba pilas más grandes que él todos los fokin días. Pueden echar a andar el soundtrack de risas cuando les dé la gana. A mí él me pareció igual que siempre. Todavía enorme - Biggie Smalls menos los smalls— y todavía perdido. Todavía escribía diez, quince, veinte páginas al día. Todavía estaba ob- sesionado con sus locuras como fan de los comics. ¿Saben lo que el muy tonto puso de anuncio de bienvenida en la puerta al cuarto del dormitorio? Hable, amigo, y entre. ¡En fokin élfico! (Por favor no pregunten cómo lo sé. Por favor.) Cuando lo vi, le dije: De León, no jodas. ¿Elfico? Bueno, tosió, en realidad es sindarin. Bueno, dijo Melvin, en realidad es una mariconería. A pesar de mis promesas a Lola de cuidarlo, el primer par de semanas no tuve mucho que ver con él. Dique, ¿qué voy a decirles? Estaba ocupado. ¿Qué atleta de escuela pública no lo está? Tenía el trabajo y el gimnasio y mis panas y mi novia y, por supuesto, mis puticas. Salí tanto ese primer mes que lo único que vi del O. fue una gran loma durmiente debajo de una sábana. Lo único que le atrasaba el sueño a ese nerd eran sus juegos de rol y su anima- ción japonesa, sobre todo Akira, que supongo debió de ver al menos mil veces aquel año. No puedo decirles cuántas noches volví a casa y lo encontré parqueado frente a esa película. Le ladraba: ¿Tú tá mirando esa mierda otra vez? Y Óscar decía, casi disculpándose por su existencia: Se está acabando.