LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 121

de su cintura podía lanzar mil yolas al mar, y mientras los muchachos de clase alta podían tener sus quejas de ella, El Gángster era un hombre de mundo, había singao con más prietas de las que podía contar. A él no le importaba nada de esa vaina. Lo que quería era chupar los pechos enormes de Beli, metérselo en el toto hasta dejárselo como un pantano de jugo de mango, malcriarla hasta que desaparecieran Cuba y su fracaso. Como dicen los viejos, clavo saca a clavo, y solo una jevita como Beli podía borrar el descalabro de Cuba de la mente de este bróder. Al principio, Beli tenía sus dudas sobre El Gángster. Su amor ideal había sido Jack Pujols y ahora aquí estaba este cali-bán que se teñía el pelo y tenía una mata de rizos en la espalda y los hombros. Parecía más un árbitro de tercera base que el Avatar de su Futuro Glorioso. Pero nunca se debe subestimar lo que puede lograr la constancia, especialmente cuando va acompañada por grandes cantidades de lana y privilegio. El Gángster la enamoró de esa manera particular de los bróders viejevos: fue quebrando poco a poco su reserva con aplomo sereno y un sentido nada cohibido de lo cursi. Le dejó caer una lluvia de flores como para engalanar Azua, montones de rosas en el trabajo y la casa. (Es romántico, Tina suspiró. Es vulgar, refunfuñó La Inca.) La llevó a los restaurantes más exclusivos de la capital, la llevó a los clubs que antes nunca habían tolerado a un prieto que no fuera músico cruzar la puerta (el tipo era así de poderoso, tanto como para romper la prohibición contra los negros), lugares como el Hamaca, el Tropicalia (aunque en el Country Club ni él podía). La alabó con unos piropos (según tengo entendido, escritos por un par de cyranos de la universidad que él contrató). La llevó al teatro, al cine, a bailes, le compró un amplio vestuario y cofres de pirata llenos de prendas, la presentó a celebridades famosas y, una vez, hasta al mismo Ramfis Trujillo —en otras palabras, la presentó al fokin mundo (por lo menos al circunscrito por la RD). Les sorprendería ver que incluso una muchacha tan testaruda como Beli, tan comprometida con su concepto idealizado del