LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Página 118
mediato la RD por la seguridad relativa de Nueva York. Con
el dinero que ganó, se compró un traje nuevo y cuatro pares
de zapatos.
A partir de ese momento, nadie habría de parar a nuestro
joven villano. Durante la siguiente década, viajó a Cuba con
frecuencia, tuvo escarceos con la falsificación, el robo, la ex-
torsión y el lavado de dinero, todo en nombre de la Gloria
Eterna del Trujillato. Hasta llegó a rumorearse, aunque nunca
se ha verificado, que fue nuestro Gángster quien apretó el ga-
tillo en la muerte de Mauricio Báez en La Habana en 1950.
¿Quién sabe? Es posible; para entonces, ya tenía contactos
serios en la hampa de La Habana y carecía de reparos en
matar a cualquier hijoeputa. Pero las pruebas, lo que se dice
seguras, son escasas. No puede negarse que era un favorito de
Johnny Abbes y Porfirio Rubirosa. Tenía un pasaporte
especial del Palacio y el grado de comandante en una rama de
la Policía Secreta.
Nuestro Gángster se hizo experto en perfidias, pero en lo
que nuestro hombre sobresalió de verdad, donde rompió los
récords y se apropió de la medalla de oro, fue en la trata de
mujeres. Entonces, como ahora, Santo Domingo era para la
popola lo que Suiza para el chocolate. Y había algo en el atar,
vender y degradar a las mujeres que sacaba a la luz lo mejor
de El Gángster; tenía para ello un instinto, un talento: llamé-
moslo El Caracaracol del Culo. Para cuando cumplió los
veintidós años, ya tenía una serie de prostíbulos propios en la
capital y sus alrededores, y casas y carros en tres países.
Siempre fue generoso con El Jefe, ya fuera con dinero,
alabanzas, o un cacho de culo de primera traído de Colombia,
y era tan leal al régimen que una vez mató a un hombre en
una barra solo por pronunciar mal el nombre de la madre de
El Jefe. Este sí es un hombre capaz, se comentaba que El Jefe
había dicho.
La devoción de El Gángster tuvo su recompensa. A me-
diados de los años cuarenta, ya no era un simple operario
bien pagado: se estaba convirtiendo en Don Alguien. En las
fotos aparece en compañía de los tres reyes brujos del