Durante la mañana, las mujeres se dedicaban a los quehaceres domésticos, como el lavado de la ropa en los lavaderos, o el cuidado de los niños, mientras los hombres gestionaban su colocación en la oficina de trabajo.
Para la atención y cuidado de los inmigrantes, trabajaban en el Hotel aproximadamente 1000 empleados, entre celadores, personal de comedor, de limpieza y sanitario.
El hotel dejó de funcionar en 1953 y en 1995 fue declarado Monumento Histórico Nacional10 En la actualidad este predio pertenece a la Dirección Nacional de Migraciones y el antiguo Hotel de Inmigrantes fue convertido en el Museo de la Inmigración («Museo Hotel de Inmigrantes»). Este cuenta con una muestra estática permanente que es visitada sin costo alguno por gran cantidad de personas, turistas y contingentes de alumnos de escuelas públicas y privadas de todo el país, debido a su gran valor histórico. En diferentes oportunidades, se ofrecen sus instalaciones para la realización de muestras por parte de las colectividades descendientes de aquellos primeros ocupantes del Hotel. El museo cuenta con una biblioteca especializada.