El segundo punto es acerca de
la
sociedad.
Hablando
globalmente se puede notar
que los países distan entre
ellos por muchos motivos
como lo son la cultura,
idioma, tienen diversas leyes,
creencias, al igual que de
educación, algunos están
más avanzados y otros no,
esto debido a la forma de
pensar y educación que se les
impartió tanto en alguna
institución como en su propia
casa por lo que hay personas
que se ponen de distintos lados
ya sea a favor o en contra, pues
de fondo es lo que ha hecho
que tengan ese criterio;
incluyendo también la época o
el tiempo en el que se les esté
inculcando.
¿Qué sentido tiene seguir
viviendo si solo sufres?
Permitir al paciente poder
poner término a su sufrimiento
innecesario y degradante que
no le dejan llevar una vida
digna sería lo ideal.
Cada persona tiene derecho a
dirigir su vida hasta el último
momento y a decidir en
cualquier momento lo que más
le conviene. No se puede dar
derecho y libertad para tomar
decisiones en cuanto a una
persona para luego anularlo en
el último momento de su vida,
porque, aunque sea el final de
su existencia, sigue siendo
vida y por lo tanto el ser
humano tiene también en ese
momento derecho a dirigirla.
Como se sabe, hay diferentes
tipos de eutanasia que traen
consigo distintas posturas
(favor o en contra) pero lo
importante sobre todo es que
la muerte sea digna para el
enfermo y que solo sea posible
si además de los medios
técnicos para aliviar el dolor
físico se crea un ambiente con
los seres queridos.