LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 98
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FERNANDO ESCALANTE GONZALBO
para evitar que se pusieran en duda sus análisis, sus recomendaciones de
política. Hayek era especialmente aprensivo a este respecto, pero la preocupa
ción estaba presente en la declaración inicial de la Mont Pélerin Society: “es
te grupo no pretende difundir propaganda, no quiere establecer ninguna
ortodoxia, no se alinea con ningún partido”. Algunos de los centros de es
tudio se dedican a un tema específico, otros se ocupan de asuntos de inte
rés general. Su vínculo con la Mont Pélerin Society es siempre indirecto,
discreto.
Menciono algunos de ellos para tener una idea del conjunto. Entre los
primeros está la Foundation for Economic Education de Leonard E. Read
en Estados Unidos, creada en 1946 y financiada por Harold Luhnow, a
través del Volker Fund; también el Institute of Economic Affairs del Reino
Unido, fundado por Antony Fisher en 1955 y dirigido después por Ralph
Harris y Arthur Seldon. En las décadas posteriores habría muchos más. En
Estados Unidos, la Heritage Foundation, por ejemplo, creada en 1973 con
dinero del empresario cervecero Joseph Coors; el Cato Institute, de 1977,
financiado inicialmente por el petrolero Charles Koch; el Manhattan Insti
tute, de 1978, auspiciado también por Anthony Fisher. En el Reino Unido, el
Council for Policy Studies, de Sir Kenneth Joseph, y el Adam Smith Insti
tute, creado en 1978. En América Latina, entre otros, el Centro de Estudios
Económico-Sociales de Guatemala, fundado en 1959, o el Instituto Liber
tad y Democracia, de Hernando de Soto en Perú.
En 1981, el infatigable Antony Fisher creó la Atlas Economic Research
Foundation para apoyar a grupos afines a la Mont Pélerin Society que qui
sieran crear centros de estudio en sus países. Actualmente cuenta con más
de 300 organizaciones asociadas en Europa y Estados Unidos, 50 en Asia,
más de 20 en África y alrededor de 80 en América Latina: el Centro de Estu
dios Públicos de Chile, el Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. de
México, la Fundación Hayek Colombia, la Fundación Federalismo y Liber
tad de Argentina, y así hasta los casi 500 centros y fundaciones que son en
la actualidad, otras tantas experiencias sobre el modo de cambiar la opinión
pública, según dice el texto de su presentación.
En su momento de mayor expansión, a fines de los años ochenta, la
Mont Pélerin Society llegó a tener alrededor de 800 miembros, casi la mitad
estadounidenses. Los socios se reúnen en una conferencia cada dos años.
En buena medida son los empresarios que la sostienen quienes desde un
principio vigilan la ortodoxia de los invitados (se ocuparon de eso Harold
Luhnow y Jasper Crane en los primeros años). Y los márgenes se van hacien
do cada vez más estrechos, conforme se consolida el proyecto. En 1958, por
ejemplo, mientras se preparaba la primera reunión de la sociedad en terri
torio estadounidense, sería en Princeton, Crane escribía insistentemente a