LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 978

LA ALBA-TCP EN LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA 993 civil, y se constituyó en contrapeso importante en la exigencia de cuestio- namiento de las negociaciones. Movimientos sociales, sindicales, de mu- jeres, campesinos, estudiantes, se desarrollaron en diversos países del continente latinoamericano, movimientos de repudio se llevaron a cabo casi a la par de las reuniones y cumbres, otras en respaldo a las posturas de sus gobiernos y otras más incluso presionando a éstos para evitar su concreción. En primera instancia, el fracaso del ALCA parecía confirmar el fracaso del modelo económico dominante; a las políticas neoliberales y sus respec- tivos programas de ajuste que ahondaban las desigualdades y las exclu- siones en América Latina y el Caribe. Lemas como: “Paren al ALCA: Otro mundo es posible”, ni siquiera era viable darle “rostro humano al neolibe- ralismo”. El estancamiento en las negociaciones, la lucha contra el ALCA y su consiguiente fracaso se ve fuertemente apoyado por los nuevos escenarios que se estaban vislumbrando en América Latina, gobiernos que debido a transformaciones políticas y económicas internas se opusieron de manera abierta a una de las estrategias unilaterales más ambiciosas del intervencio- nismo estadounidense. L A RUTA DEL ALBA El origen de la Alianza Bolivariana se remonta a la III Cumbre de Jefes de Es- tado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita en el año 2001, cuando el entonces presidente de Vene- zuela, Hugo Chávez, en su discurso decía: Queremos un modelo que nos integre de verdad. No un modelo que nos desintegre, que integre a unos a expensas de la desintegración de otros […] Y es cuando se nos ha ocurrido lanzar una propuesta, que pudiera llamarse el ALBA, Alternativa Bolivariana para las Américas. Un nuevo concepto de integración que no es nada nuevo, se trata de retraer o de traer nuevamen- te un sueño que creemos posible, se trata de otro camino, se trata de una búsqueda, porque ciertamente la integración para nosotros es vital: O nos unimos o nos hundimos. Escojamos pues las alternativas. La ALBA se convierte en la necesidad de crear un espacio que rompiera con los esquemas de integración económica tradicionales, regidos por la acumulación del capitalismo mundial, y es hasta el 14 de diciembre de 2004 en La Habana cuando se inicia formalmente la construcción de este pro- yecto alternativo.