LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | 页面 947

962 DANIEL MORALES RUVALCABA, MARIANO MOSQUERA No obstante, en estos años, la CSN fue reestructurada y en su lugar surgió la UNASUR, la cual fue dotada de una nueva institucionalidad: con ello, la Secretaría pro tempore desapareció y dio pie a la Presidencia pro tempore. Así, al término de su periodo, Bolivia no sólo transfirió la Secretaría sino tam- bién la Presidencia de la UNASUR. Desde 2008 hasta el 2017, ocho mandatarios suramericanos han ejercido la Presidencia pro tempore de la UNASUR. Como se mostrará a continua- ción, las acciones de cada PPT y el alcance de su liderazgo a nivel regional han estado directamente relacionados con la posición de su país en la jerar­ quía de poder en América del Sur. P RESIDENCIA DE C HILE (2008-2009): EL GRAN IMPUSO FUNDACIONAL A partir del 23 de mayo de 2008 hasta el 10 de agosto de 2009, la primera PPT recaería en la mandataria chilena, Michelle Bachelet Jeria, quien ten- dría que gestionar varios problemas importantes durante su cargo, siendo el más inmediato la renuncia de quien debería haberse convertido en el primer secretario general de la UNASUR. Rodrigo Borja, quien fuese presidente de Ecuador entre 1988 a 1992, fue nominado por Hugo Chávez y Rafael Correa para ser el primer secretario general de la UNASUR y colaborar en la elaboración de los estatutos del bloque. Esta oferta se formalizó gracias al consenso alcanzado al término de la I Cumbre Energética Suramericana celebrada el 17 de abril de 2007 en Isla Margarita, Venezuela. En aquel momento, Rodrigo Borja se mostró muy complacido y aceptó la propuesta. No obstante, lo que resultó entre 2007 y 2008 fue totalmente inesperado. Después de la Cumbre de Margarita, el Consejo de Delegados (o también nombrado, en aquel momento, Comisión Política) tuvo como tarea la redac­ ción del proyecto del Acuerdo Constitutivo de la UNASUR y Rodrigo Borja, en calidad de primer secretario general, participó con el planteamiento de perspectivas y formulación de propuestas. Pero Borja sobreestimó su propio rol y la vocación supranacional del naciente bloque, pues llegó a considerar: “la UNASUR, para ser eficaz, debe englobar a las dos entidades de integra- ción subregional que hoy operan en nuestra América del Sur: la Comunidad Andina y el MERCOSUR” (Telerama, 2008). En otros términos, Borja con- sideraba inadmisible sumar otra organización de integración regional a las dos ya existentes y pedía que UNASUR las remplazara. Sin embargo, esta perspectiva difería de la visión de los delegados suramericanos, quienes te­ nían la consigna de preservar la Comunidad Andina y el Mercado Común