LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 940

LA TENDENCIAL INTEGRACIÓN AUTÓNOMA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 955 era del gobierno de Donald Trump, pues la dispersión y fragmentación in­ terestatal no ofrece asideros autonómicos en el futuro inmediato. Coinci­ dimos con la conclusión que apuntan Ugarteche y Negrete: Debemos trabajar en un modelo productivo no anclado en materias primas y mano de obra barata y transitar de uno profundamente dependiente de las cadenas productivas internacionales, hacia otro con mayor autonomía industrial y diversificación productiva, pensando la región nuevamente (Ugarteche y Negrete, 2017). El primer cuatrimestre de 2018 muestra rasgos muy contrarios al fortale­ cimiento de la integración regional autónoma latinoamericana y caribeña. • La VIII Cumbre de las Américas que reúne a los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de todo el hemisferio para deba- tir sobre aspectos políticos y económicos continentales, se llevó a cabo en Lima, Perú, entre el 13 y 14 de abril de 2018. La primera, durante la administración de Donald Trump, marchitó cualquier posibilidad de que se manifestara la voz unitaria autónoma de nuestra región, pues la crisis política de Venezuela divide a los integrantes de la CELAC. El llamado Grupo de Lima, que reúne a los países que siguen directri­ ces intervencionistas propias y las marcadas por el Washington trum­ pista, se opusieron a la presencia de Nicolás Maduro en esa Cumbre. La Declaración de esa VIII Cumbre, sobre “Gobernabilidad democrá­ tica frente a la corrupción”, presidida por el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, no recogió las voces disidentes de los países que no asistieron en protesta por la exclusión de Venezuela, ni reflejó la heterogeneidad de planteamientos autónomos respecto del tratamien­ to de la gobernabilidad democrática frente a la corrupción. • La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), fundada en 2008, permitió el trabajo mancomunado de los países de la región sin la injerencia de Estados Unidos. Sirvió, entre otras cosas, para evitar va­ rios golpes de Estado. Para el analista geopolítico Carlos Pereyra Mele, se trata de “una decisión tomada en Washington”, que deja a los países de la región sin herramientas estratégicas, frente a una OEA que “no les sirve a los latinoamericanos”. La salida de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay de la UNASUR, el 20 de abril de 2018, sa­ cudió una de las estructuras de integración autónoma sobre la que habían cifradas muchas esperanzas. Los gobiernos que la abandonan se orientan hacia una integración neoliberal ortodoxa, que ahora do­ mina en la mayoría de países de nuestra región; esta posición impide