LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 939

954 JAIME ANTONIO PRECIADO CORONADO Sur ha originado en promedio el 80% del valor de las exportaciones agro­ pecuarias de toda la región, México el 11%, Centroamérica el 7% y el Ca­ ribe sólo el 1%. El conjunto de la región presenta un pobre desempeño exportador en productos elaborados, por lo que para la CEPAL (2017) “resultan indispensables políticas industriales más activas, implementadas en el contexto de alianzas público-privadas”. Evaluadas en su conjunto: Las experiencias de acuerdos de libre comercio (TLCs) de países de Améri­ ca Latina con economías centrales, evidencian no sólo la profundización de inequidades entre economías con grados de desarrollo muy distintos, sino también la desintegración de sus aparatos productivos y el deterioro de la balanzas de pagos, llevando a la quiebra de pequeñas producciones, e im­ pidiendo de hecho armonizar cambios tecnológicos y productivos con un desarrollo sustentable (Grupo de Trabajo de CLACSO “Integración y Unión Latinoamericana, 2017). Los procesos de crisis y transformación en la región socavan la potencial integración autónoma, pues se insiste en […] mantener el mismo patrón de acumulación del capital que en los años cincuenta: exporta materias primas e importa bienes industriales. Las tres ex- cepciones son México, que exporta mano de obra barata en la forma de maquila y de migrantes, Brasil y Argentina que tienen estructuras producti­ vas más complejas desde los años cincuenta y un acuerdo comercial (Merco­ sur) que les ha permitido ampliar sus mercados. Ante la falta de empleo, la población migraba pero ahora ya no es posible […]. Entre Brasil, México, Argentina, Venezuela, Colombia, Chile y Perú representan más del 90% del total del PIB latinoamericano; y los primeros tres más del 70%. En los últi­ mos cinco años, Panamá, Bolivia, Nicaragua y República Dominicana han crecido a una tasa promedio superior a 5%; Paraguay, Perú y Colombia su­ perior al 4%; mientras que México, Brasil y Argentina, crecen en 2.8%, 1.4% y 1.0%, respectivamente (Ugarteche y Negrete, 2017). Cabe preguntarse si entre los portadores de integración autónoma regional están los movimientos sociales y sus resistencias supranacionales organi­ zadas contra la integración neoliberal, sea en su formato liberal o conser­ vador y en la superación de las referencias intergubernamentales como único parámetro integrador, sin olvidar que en el campo electoral y guber­ namental también hay una disputa por ganar autonomía política. Falta ver si desde la CELAC se impulsarán proyectos de integración autónoma en la