LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 897

NO A LA MODERNIZACIÓN DE TLCAN 911 la violencia, el contrabando de armas y la corrupción que genera. Ello debe empezar por despenalizar el consumo de drogas y la desmilitarización del combate a la producción y tráfico. Estos programas de colaboración deben incluir también el combate efectivo al lavado de dinero y los flujos ilícitos de capitales, y la evasión y elución fiscal facilitadas por la desregulación finan- ciera comercial y de inversiones, las empresas fantasma y la falta de transpa­ rencia de los “beneficiarios reales”. Debe incluir programas económicos y sociales que den opciones de vida digna a los que hoy se ven empujados por la pobreza a las actividades delictivas. Todo ello con respeto pleno de la soberanía de cada país. k) El nuevo acuerdo debe incluir, con respecto a la soberanía, colabora- ción en el combate a la corrupción e impunidad en todas sus formas, inclui­ do el soborno para conseguir concesiones, contratos públicos o evasión y elusión fiscal, así como flujos ilícitos de capital. Estos son nuestros objetivos para cualquier negociación, no sólo con Estados Unidos y Canadá, sino también con la Unión Europa y los otros múl- tiples tratados de libre comercio y/o inversión que México tiene vigentes. Rechazamos la limitada e indeseable agenda presentada por los gobiernos y los empresarios beneficiados por los actuales tratados de libre comer- cio. Las prioridades presentadas por el gobierno de Peña Nieto para la ne- gociación merecen un análisis crítico profundo. Por lo pronto podemos decir que: 1) refleja una visión triunfalista de los beneficios de estos 24 años de TLCAN; 2) acepta gran parte de la agenda de Estados Unidos; 3) habla mucho más de beneficios para “América del Norte” que para México; 4) acep- ta como benéfica la práctica de la fracturación hidráulica (fracking), la ex­ plotación en aguas profundas del Golfo de México y la explotación de las arenas bituminosas en Canadá y, peor aún, ofrece nuestro petróleo para “beneficio de la región”, no prioritariamente para los intereses de México. C ONCLUSIONES Hemos visto que el TLCAN, como en general los TLC y los TBI, no han sido beneficiosos para la mayoría de los pueblos de los países involucrados, ¿por qué empeñarse en mantenerlo? Es verdad que las pocas empresas be­ neficiadas por estos tratados se han convertido en el motor principal del crecimiento de México. Por ello, la salida de estos tratados debe ser acompa­ ñada por un cambio en el modelo económico que vaya poniendo el motor principal de la economía en el mercado interno, que además tiene la venta­ja que implica mejores salarios y abatir la pobreza. Ello no excluye un fuerte sector exportador, pero debe buscarse que tenga mayor interrelación con el