LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 879

NO A LA MODERNIZACIÓN DE TLCAN 893 internacional. Políticas de competencia o disciplinas rígidas y obligatorias para que predominen en el conjunto de la economía las reglas del mercado. Propiedad intelectual con espectros cada vez más amplios de cobertura. Servicios, incluidos los financieros y aquellos servicios antes públicos y asociados a derechos humanos. Incluye además varios capítulos sobre el papel del Estado: disciplinas a las que deben someterse los Estados nacio- nales sobre empresas públicas estipulando que deben someterse a la com- petencia y comportarse con criterios comerciales, abre las compras públicas a licitaciones internacionales. Los TLC son también mucho más amplios y profundos que la Organiza- ción Mundial de Comercio (OMC, creada en 1995 como sustitución del GATT). La OMC no logra que se aprueben en su mandato los llamados temas de Singapur (principalmente inversiones, compras públicas y pa- pel del Estado y política de competencia), surgidos en la reunión ministerial realizada en dicha ciudad del 9 al 13 de diciembre de 1996, que son fuerte­ mente impugnados por movilizaciones sociales en la ministerial realizada en Seattle del 30 de noviembre al 3 de diciembre de 1999, y rechazados ofi­ cialmente en la ministerial de Cancún en septiembre de 2003. Esta derrota es la que se quiere superar en los TLC, junto con la exclusión del trato es- pecial y diferenciado para los países en desarrollo, y profundizar en otros temas como propiedad intelectual y ampliar la cobertura en servicios. Rechazamos los TLC y TBI no sólo por los temas que incluyen, sino por la teoría económica que los orienta: el libre comercio. La palabra libertad en el nombre de estos tratados no se refiere a los ciu­ dadanos, sino es una vieja teoría económica: el liberalismo, hoy renovada y profundizada como neoliberalismo. Es una teoría económica que plantea que el mejor regulador de la economía es la oferta y la demanda, que el Estado debe intervenir lo menos posible en la economía, que hay que des- regular para dejar la dinámica de la economía a las fuerzas del mercado. Las fuerzas del mercado no son un abstracto, son grupos que tienen una enor- me asimetría de poder. Una competencia sin reglas o limitaciones, es dejar la economía a la ley del más fuerte. Los tratados de “libre comercio”, lo que pretenden de fondo es legislar supranacionalmente, el dejar la economía y con ello nuestro bienestar a la ley del más fuerte. El libre mercado agudiza la competencia y puede lograr eficiencia económica para los más podero- sos, pero no puede garantizar desarrollo, derechos de la mayoría y menos justicia social. Nuestra oposición a estos tratados no es sólo por los temas que abarca o las reglas que convierte en ley supranacional, sino por la teoría de fondo que los sustenta. Es por ello que planteamos no su renegociación o modernización, sino su sustitución por otro tipo de acuerdo.