LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 754
SONORA: A LA BÚSQUEDA DE UNA NUEVA ESTRATEGIA DE DESARROLLO
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bio comercial, las inversiones, el frente a frente de culturas diferentes que
cuando se asimilan se expresan en una tercera, resultante de la hibridación.
A la dinámica de la integración empujada por el mercado y la sociedad
civil, hay que añadirle aquella que desde la estructura del Estado se crista-
liza en tratados, acuerdos y creación de instituciones para la gobernanza
de las relaciones internacionales, regionales y subregionales.
En este sentido, los planteamientos clásicos de Bela Balassa (1964) —en
la lógica de que la integración económica es un proceso y un estado de cosas
que termina expresando en una tipología de las etapas de la integración,
la primera de las cuales es el área de libre comercio donde los países que la
conforman eliminan o bajan sus aranceles, manteniendo políticas comer-
ciales propias para terceros países— sólo explican parcialmente lo multidi
mensional de los procesos de integración de la actualidad (De Lombaerde,
2006).
En esta perspectiva, la integración formal entre México y Estados Unidos
requiere de explicarse más allá de los postulados normativos del TLCAN,
y analizarla también en función de los contenidos de acuerdos subregiona-
les efectuados entre entidades o regiones de países vecinos, que en el lengua
je de Boisier (1993) buscan “asociarse” para lograr objetivos acordados con
antelación.
En síntesis, la integración de la región norte de México (en la cual se in
cluye Sonora) se puede explicar a partir de tres factores: los que son obra
histórica de las tendencias del mercado y de las interacciones entre socie-
dades civiles diversas, que acaban por empujar hacia un segundo factor que
las regule y encause a través de crear instituciones de jure como el TLCAN,
y el tercer factor estaría constituido por aquellos acuerdos de índole sub
regional signado por gobiernos, asociaciones empresariales y de la socie-
dad civil en aras de buscar formas de cooperación e integración específicas,
no contempladas en los grandes tratados.
Pero, por otro lado, es evidente que lo arriba mencionado no es el único
camino para explorar el desarrollo y el bienestar de una sociedad. Volver
hacia lo endógeno es otra perspectiva, como lo plantea Vázquez Barquero:
Las economías locales y regionales se desarrollan y crecen cuando se difun-
den las innovaciones y el conocimiento crece entre las empresas y los terri-
torios de tal manera que aumentan y se diferencian los productos, se reducen
los costos de producción, y mejoran las economías de escala. Las econo-
mías locales y regionales se desarrollan y crecen cuando la organización de
los sistemas productivos es más flexible y se forman redes y alianzas para
competir, que favorecen las economías internas y externas de escala y mejo-
ran el posicionamiento de las ciudades y territorios. Las economías locales