LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | страница 747
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JOSÉ GASCA ZAMORA
que en los procesos de exportación-importación de insumos, generalmen
te los productos del comercio binacional México-Estados Unidos, transita
en varias ocasiones, antes de generar el producto terminado, situación que
no refleja la contabilidad de los flujos comerciales entre ambas naciones.
El hecho que Trump se focalice en México y no en China, como blanco
de renegociación para tratar de revertir el déficit comercial, ha obligado a
que las reglas de origen se conviertan en el tema más delicado de la rene
gociación del TLCAN, especialmente porque tiene implicaciones sobre el
sistema de cuotas de contenido regional y nacional. Desde la posición de
Estados Unidos se ha señalado que para evitar el déficit comercial y la pér
dida de empleo se requiere aumentar, en el caso de la industria automotriz,
el componente de insumos regionales de 62.5% a 85%, y el componente de
insumos de Estados Unidos en 50%. Ello tendría diferentes implicaciones
para las empresas por la posible repatriación de firmas hacia Estados Uni
dos y la cancelación de proyectos de inversión en México, como ya ha ve
nido ocurriendo, pero implica sacrificar costos de producción y pérdida de
competitividad, lo cual deviene en un dilema que no es fácil de resolver.
Bajo un escenario de retorno de empresas estadounidenses a su territo
rio, que implicaría un reajuste espacial a los actuales sistemas de produc
ción compartida en las cadenas de valor, es evidente que México padecería
un posible colapso de sus plataformas de producción y clústeres regionales
exportadores que se han articulado bajo sistemas de proveeduría. Sin em
bargo, ello puede significar un esquema donde los dos países pierden. En el
caso de México, los más afectados serían aquellas ciudades y regiones que se
han articulado con mayor fuerza a las cadenas de producción de las empre-
sas estadounidenses.
Finalmente, bajo el escenario extremo de derogación del TLCAN, im
plicaría una posible “guerra comercial” debido al aumento de aranceles para
compensar impuestos entre uno y otro país, en este caso tendrían que
operar los mecanismos de regulación de la Organización Mundial del Co
mercio (OMC) para ambos países, bajo este escenario las consecuencias
serían más adversas para el vecino país. Específicamente, en lo relacionado
a las cuotas de aranceles, México tendría un mejor posicionamiento al tener
el estatus de nación más favorecida. De acuerdo a un estudio reciente de la
Consultora SAI (2017), el promedio de aranceles de los productos más
importantes del comercio con Estados Unidos que tendría que imponer
México sobre dicho país sería de 4.9%, mientras que el del vecino sería de
2.8% (cuadro 2).
Como se observa, estamos frente a un escenario de renegociación suma
mente complicado y que plantean dilemas para los tres países, aunque es
pecialmente entre México y Estados Unidos. Una renegociación fallida o la