LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | страница 747

756 JOSÉ GASCA ZAMORA que en los procesos de exportación-importación de insumos, generalmen­ te los productos del comercio binacional México-Estados Unidos, transita en varias ocasiones, antes de generar el producto terminado, situación que no refleja la contabilidad de los flujos comerciales entre ambas naciones. El hecho que Trump se focalice en México y no en China, como blanco de renegociación para tratar de revertir el déficit comercial, ha obligado a que las reglas de origen se conviertan en el tema más delicado de la rene­ gociación del TLCAN, especialmente porque tiene implicaciones sobre el sistema de cuotas de contenido regional y nacional. Desde la posición de Estados Unidos se ha señalado que para evitar el déficit comercial y la pér­ dida de empleo se requiere aumentar, en el caso de la industria automotriz, el componente de insumos regionales de 62.5% a 85%, y el componente de insumos de Estados Unidos en 50%. Ello tendría diferentes implicaciones para las empresas por la posible repatriación de firmas hacia Estados Uni­ dos y la cancelación de proyectos de inversión en México, como ya ha ve­ nido ocurriendo, pero implica sacrificar costos de producción y pérdida de competitividad, lo cual deviene en un dilema que no es fácil de resolver. Bajo un escenario de retorno de empresas estadounidenses a su territo­ rio, que implicaría un reajuste espacial a los actuales sistemas de produc­ ción compartida en las cadenas de valor, es evidente que México padecería un posible colapso de sus plataformas de producción y clústeres regionales exportadores que se han articulado bajo sistemas de proveeduría. Sin em­ bargo, ello puede significar un esquema donde los dos países pierden. En el caso de México, los más afectados serían aquellas ciudades y regiones que se han articulado con mayor fuerza a las cadenas de producción de las em­pre- sas estadounidenses. Finalmente, bajo el escenario extremo de derogación del TLCAN, im­ plicaría una posible “guerra comercial” debido al aumento de aranceles para compensar impuestos entre uno y otro país, en este caso tendrían que operar los mecanismos de regulación de la Organización Mundial del Co­ mercio (OMC) para ambos países, bajo este escenario las consecuencias se­rían más adversas para el vecino país. Específicamente, en lo relacionado a las cuotas de aranceles, México tendría un mejor posicionamiento al tener el estatus de nación más favorecida. De acuerdo a un estudio reciente de la Consultora SAI (2017), el promedio de aranceles de los productos más importantes del comercio con Estados Unidos que tendría que imponer México sobre dicho país sería de 4.9%, mientras que el del vecino sería de 2.8% (cuadro 2). Como se observa, estamos frente a un escenario de renegociación suma­ mente complicado y que plantean dilemas para los tres países, aunque es­ pecialmente entre México y Estados Unidos. Una renegociación fallida o la