LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 725
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JAIME ANTONIO PRECIADO CORONADO
méstica y la global. Es de esperar que con el crecimiento interconectado de
estos abigarrados movimientos, también en nuestra región, se puedan su
perar muchas de las limitaciones que ofrecen por ambas bandas los gobier
nos neoconservadores y neoliberales. En México, a diferencia de otros
países latinoamericanos donde han ganado gobiernos nacionales, hay go
biernos locales con estrategias de desarrollo integral y sustentable. En esos
casos, el populismo —en la versión progresista que persiste en nuestra
región— necesita nuevas formas de interlocución con los inconformes fren
te a los retos impuestos por un modelo de desarrollo que no es incluyente
ni respetuoso del poder de la naturaleza. El desafío es que la lu- cha contra
la desigualdad social y por la sustentabilidad ambiental cobre la centralidad
que podría aglutinar esas demandas.
También crecen los espacios sociales que quieren mantener privilegios,
exclusiones y que nutren formas autoritarias. No olvidemos que las resisten
cias sociales se disputan sus derechos y libertades contra un movimiento
reaccionario, neoconservador, cuya presencia pública en el espacio social
también crece.
C ONCLUSIONES
Crítica a la globalización, geoeconomía y geopolítica entrelazadas
El proyecto del bloque liberal corporativo global, sustentado en una hegemo
nía compartida entre Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y algunos
países del Pacífico asiático, se ve truncado por los efectos excluyentes de la
globalización neoliberal. Las reacciones nacionalistas neoproteccionistas,
primero del BREXIT y luego del proyecto gubernamental estadouniden-
se de Donald Trump: “America First”, se oponen a la narrativa —exitosa,
triunfalista— de las reformas de mercado y su punta de lanza expresada en
la parafernalia de acuerdos y tratados de libre comercio.
La hegemonía unipolar de Estados Unidos es crecientemente cuestiona
da por países y bloques emergentes, dentro de los que destaca el poderío
geoeconómico de China y después de Rusia, y sus alianzas con India y, en
menor medida, con Sudáfrica en el bloque BRICS y en espacios geoestra
tégicos propios. Desde los movimientos sociales antisistémicos y de otros
actores no estatales, se extiende el cuestionamiento a la globalización neo
liberal. Aunque heterogéneos en sus principios y en sus demandas, pues
no son lo mismo los “Indignados” y “Occupy Wall Street” que los movi
mientos religiosos radicalizados como el Estado Islámico, ambos están con
tra el Bloque Liberal Corporativo Global y del neoproteccionismo anglo
estadounidense.