LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 724

RECONFIGURACIÓN GEOECONÓMICA Y GEOPOLÍTICA MUNDIAL 731 y caribeña se procesan nuevas concepciones sobre los derechos humanos, los derechos de la naturaleza, la aspiración de justicia con equidad y dig­ nidad, las cuales iluminan prácticas sociales de cooperación e integración no necesariamente estatales. En su heterogeneidad social, geográfica, cultural, se conjuntan saberes tradicionales e investigaciones académicas rigurosas. Prácticamente cada “tema” que reúne algún movimiento social con proyección extra local, cuenta con un “Observatorio”, sea el agua, la minería, la desigualdad so- cial o la economía. Además, estos movimientos se plantean un enfoque geo­político crítico, con un horizonte de civilización y de convivencia en lo común; ellos reconocen la tendencial formación de un Estado y bienes de los comunes, cuyos saberes se crean desde la transversalidad, de género y de derechos de la naturaleza. Sus posiciones apuntan hacia una transición del modelo de sociedad hacia regímenes “otros”, que combinan tendencias de coloniales, pluriversales y postliberales. Otro espacio de convergencia entre los movimientos sociales es el deba­ te público social sobre el Estado y su agenda política, así como sobre la seguridad nacional y ciudadana, la policía y las fuerzas armadas, la prolon­ gación de la política por otros medios como la guerra, desde la OTAN, en la escala mundial, o las autodefensas o policías comunitarias en el ni- vel local. Se trata de movimientos pacíficos de resistencia que están con- tra la inadmisible persistencia de la desaparición forzada, de la impunidad y de su correlato la corrupción sistemática del espacio público y privado. En estos casos, el proyecto de mundos y conocimientos de otro modo, se vislumbran en los bordes o límites de la teoría crítica frente a la teoría del desarrollo dominante, la cual avanzará a medida que construya otros lenguajes y otras formas de saberes-conocimientos que inciden en la crea­ ción de contraespacios locales y globales. Geopolítica y geoeconomía anu­ dan el estudio transversal del sistema internacional, la esfera nacional y la diversidad local, desde perspectivas epistemológicas, ontológicas y prácti­ cas diferentes a las euroanglocéntricas. Nuevos y antiguos movimientos sociales crean redes de resistencia y prefiguran alternativas: desde la Red Mundial de Economía Social y Soli­ daria, hasta innumerables experiencias autónomas locales, muchas de ellas con base en pueblos originarios y afro descendientes le dan voz y rostro a experiencias éticas liberadoras alternativas. Desde un optimismo crítico, hay que reconocer, sin triunfalismos, que sigue un diálogo prometedor entre Nuestra América, de inspiración martiana, y el Abya Yala, de la diversi­ dad étnica cultural y biológica de la naturaleza. En Estados Unidos, los movimientos latinos, negros, feministas y pacifis­ tas, ofrecen otras formas de resistencia en las que se vincula la agenda do­