LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 712

RECONFIGURACIÓN GEOECONÓMICA Y GEOPOLÍTICA MUNDIAL 719 En marzo [de 2017], Trump firmó una Orden Ejecutiva en la que se estable­ ce la reorganización de varias instituciones, entre ellas la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), para lograr “una mayor eficien­ cia, eficacia y responsabilidad”. El 1° de octubre de 2017, entró en vigor el año fiscal 2018 en EEUU (octubre 2017 septiembre 2018) y se prevé que la USAID dispondrá en 2018 únicamente del 60% del presupuesto que tuvo en el año fiscal 2017. Contrastará el mantenimiento de las prioridades de la USAID (en orden de importancia) en Haití, Colombia, Honduras, Guatemala, Perú, El Sal­ vador y México, con la reducción del presupuesto o su eliminación total en los casos de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. No obstante que aún no se cuenta con los detalles financieros del pro­ grama de la USAID para América Latina, es previsible que con relativamente menos recursos se mantengan las prioridades geopolíticas por país, desti­ nadas al fomento de la democracia liberal, a retener la hegemonía geoes­ tratégica en asuntos relativos al combate al crimen organizado, la lucha contra el ‘terrorismo’ y la ampliación de la injerencia estadounidense en los asuntos domésticos en la región. Romano y García (2017) apuntan que […] junto con el recorte, Trump propone que las prioridades de la USAID sean política exterior y geoestrategia, dejando a un lado la asistencia para el desarrollo —a menos que esté orientada a la política de seguridad nacio- nal estadounidense […] la USAID, desde su creación opera muy vinculada a cuestiones de seguridad como parte de la estrategia de asistencia “para el desarrollo”. El análisis que ofrecen Romano y García (2017) concluye que […] el recorte a la asistencia bilateral, más que el desinterés o la retirada de EEUU de América Latina, podría indicar que los recursos seguirán fluyendo, pero con mayor protagonismo del sector privado (empresas, fundaciones, cor- poraciones empresariales e incluso ONGs) así como a través de institucio­nes financieras internacionales y regionales (tercerización de la asistencia). Esto tampoco implica la ausencia del gobierno estadounidense, como mediador, pues es el Estado el que opera como “garante” de los negocios de sus grupos privados en el exterior. La persistencia de la integración comunitaria —interestatal— de la Unión Europea, compartida por el G-20, cuenta como resistencia frente al neo­ proteccionismo. Paradójicamente, la defensa del libre comercio por parte de China y Rusia también oxigenan una perspectiva neoliberal del comer­