LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 695
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JOHN SAXE-FERNÁNDEZ, CÉSAR AUGUSTO DÍAZ OLIN
se profundiza la declinación de la producción de petroleo 81 y gas natural 82
en nuestro país, al tiempo que la demanda interna de energía aumenta.
Estos escenarios permiten dimensionar la gravedad de la vulnerabilidad
energética en México que supone tanto la apertura del sector como la in-
corporación de México al BEAN, cuyo resultado, en cualquier caso, es la
profunización de la colonialidad energética.
Por estas razones, son relevantes los estudios del Post Carbon Institute
y David Hughes, ya que bien vale la pena desmontar la narrativa shale y
denunciar los intereses del cabildo petrolero en México; además, la infor-
mación que proporciona es de alto valor para la evaluación de políticas
energéticas que, como en el caso de México, partió de las proyecciones op
timistas de la EIA y adoptó una abundancia energética sin fundamento.
En 2013, cuando aquí se promovía el shale, Adam Sieminski, entones
director de la EIA, afirmaba que “en relación al gas natural la EIA no tie-
ne dudas de que toda esa producción continuará creciendo all the way
hasta el 2040”. Pero tanto los estudios de Hughes, como otros, llegan a
conclusiones distintas luego de revisar los supuestos metodológicos detrás
de tan optimistas augurios. Conforme se acentúa la atención sobre los pre
supuestos de las investigaciones, más estudiosos llegan a visiones más con-
servadoras, o a lo que en realidad son “malas noticias” como afirma Tad
Patzed, jefe del Departamento de Petróleo e Ingeniería de Geosistemas de la
Universidad de Texas (UTexas) en Austin y miembro de un equipo que rea
liza análisis más detallados: “Con empresas tratando de extraer gas shale
tan rápido como sea posible para exportar grandes cantidades, estamos
colocándonos en la vía de un gran fiasco”. 83
de comercio exterior. Eso implica una profunda limitación para la política energética y consti-
tuye uno de los candados que los negociadores estadounidenses impusieron para asegurar que
los Estados dejen de intervenir en los mercados. Véase Adam Sieminski, México and Nafta:
Energy and Geopolitics, CSIS, 14 de agosto de 2017, disponible en .
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La producción de petróleo en el país está en declive desde 2003 al alcanzar una extracción
de 3.4 millones de barriles diarios, desde entonces, la plataforma de producción cae acelerada-
mente impulsada por el agotamiento del mega yacimiento Cantarell. Actualmente la producción
nacional de petróleo se encuentra en su nivel más bajo desde la década de 1980, promediando,
1.7 millones de barriles diarios, es decir, 50% menos que su punto más alto. Lejos se encuentra
el objetivo del gobierno federal de alcanzar, de nueva cuenta, al umbral de los tres millones de
barriles diarios como se expresó en la exposición de motivos de la reforma energética.
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La producción nacional de gas natural se encuentra en declive desde 2010 cuando fue
alcanzado el pico de producción. Este declive está asociado con el comportamiento de la pro-
ducción de petróleo ya que, al menos, tres cuartas partes de la extracción de gas natural está
asociada a la extracción de petróleo.
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Citado en Mason Inman, “Natural Gas: The Fracking Fallacy”, Nature International Weekly
Journal of Science, News & Comment, 3 de diciembre, 2014, disponible en