LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 663

670 ROSÍO VARGAS del Norte. Entre estos enfoques alternativos debe destacarse la propuesta del partido Morena, quien propone revertir la reforma energética a la que atri­ buye el haber dejado de producir petróleo; importar gasolina; una severa dependencia energética. La coordinadora de dicho partido en la Cámara de Diputados propone el regreso a una visión nacionalista para explotar nues­ tros recursos naturales, con una visión de crecimiento y con el fin de con­ seguir la seguridad energética para el país. En concreto, construir dos refinerías y aprovechar las energías renovables con este fin (Román, 2017). Un punto de partida sobre el que habría que trabajar para darle fuerza po­ lítica y mediática. C ONCLUSIONES La negociación del TLCAN ha quedado en manos de las corporaciones privadas y, sobre todo en materia energética, se ha convertido en un arreglo en el nivel de elites en donde no ha tenido lugar una consulta nacional, y sólo se encuentran en la mesa de negociaciones sus intereses y demandas. En éstas no hay un verdadero espacio para otros sectores económicos, y en el caso del empleo y el salario, estas variables sólo están siendo consideradas por parte de la administración del presidente Trump y en alguna medida por los canadienses. México ha mostrado reticencia a mejorar las condiciones salariales de sus trabajadores apelando a una retórica sin fundamento que atribuye a las bondades del libre comercio internacional y al libre juego del mercado en el plano nacional cualquier posibilidad de mejora salarial. Esto deja en claro que el empresariado mexicano, más que el de sus contrapar­ tes, ha excluido el interés nacional y sólo trabaja para sus propios negocios. Si bien es claro quiénes serán los mayores beneficiarios del negocio de la energía, las narrativas que se construyen en torno al proyecto integracio­ nista destacan en su favor que “México necesita ayuda”, que no va a poder cubrir por sí solo su creciente demanda, junto a los históricos argumentos de la falta de capital para inversiones, de tecnología y de expertos capaces de manejar el negocio. Esto es importante porque con estos argumentos se anula cualquier posibilidad de una opción nacional, de un rumbo distinto al TLCAN, a la integración y al neoliberalismo para la energía. Es pertinente saber en México que la integración de América del Norte no es sólo económica, viene con todo el paquete de temas y arreglos para la competitividad de Estados Unidos, incluso militares. La integración también tiene implicaciones en el diseño de la política internacional de México que ha devenido en una política exterior subordinada, de alineamiento, por par­ te de México, a una potencia agresiva, carente de sensibilidad y sabiduría