LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 601
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SERGIO BARRALES DOMÍNGUEZ
emprender la defensa del TLCAN en alianza con las transnacionales agro
exportadoras. Para la mayoría de los productores agropecuarios del país no
tiene sentido defender algo que les ha resultado desastroso. En otras cir
cunstancias políticas, internas y externas, con un movimiento campesino
fortalecido mediante una alianza con la población urbana, la renegociación
del TLCAN tendría sentido para no sólo buscar mejores términos comer
ciales, sino además incluir disposiciones en materia de derechos laborales
y humanos, migración, protección ambiental, inocuidad alimentaria y equi
dad de género. Sin embargo, ello no corresponde a la coyuntura actual.
14) La renegociación del capítulo agropecuario no constituye una prio
ridad para el gobierno estadounidense en una eventual renegociación del
TLCAN. Más allá del superávit de la balanza agropecuaria mexicana de
2015 y 2016, Estados Unidos ha sido el principal beneficiario del tratado,
al desmantelar la producción de granos básicos en México y consolidar un
gran mercado para sus excedentes. Sacar a la agricultura del TLCAN puede
ofrecer mejores condiciones de negociación para México en el corto plazo.
Desde luego, la grave dependencia alimentaria de nuestro país limita la
capacidad de imponer en lo inmediato aranceles elevados a las importacio
nes desde Estados Unidos, pero aranceles en el rango de la OMC pueden
ayudar en algo a las finanzas públicas. Por lo pronto, SAGARPA estudia la
posibilidad de aumentar sustancialmente las importaciones de maíz ama
rillo, soya, arroz y lácteos desde Argentina, Brasil, Vietnam, Indonesia y
Nueva Zelanda, lo que no significa otra cosa que diversificar nuestra depen
dencia alimentaria (Calzada, 2017).
15) Los agroexportadores, a decir del presidente del Consejo Nacional
Agropecuario, tampoco desean una revisión del TLCAN (Camacho, 2017).
Un eventual endurecimiento de las condiciones para exportar hortalizas y
frutas a Estados Unidos, puede resolverse mediante la diversificación de
los mercados hacia Asia y Europa, tarea en la que el gobierno mexicano ya
se está aplicando. El peor escenario para los exportadores de aguacate y
hortalizas, consistente en una restricción efectiva a su expansión desmedi
da, conllevaría la disminución de los graves impactos ambientales de estos
monocultivos.
16) Frente al hecho de que el gobierno presidido por Peña Nieto perma
nece fiel a las líneas implantadas hace tres décadas y se muestra poco inte
resado por un replanteamiento de las mismas, una eventual renegociación
del capítulo agropecuario del TLCAN inevitablemente se encuadrará en el
marco de la subordinación de la agricultura a la industria y del campo a
la ciudad, propia de las relaciones sociales capitalistas. En consecuencia, la
única salida para el campo mexicano en términos de recuperar la sobera-
nía alimentaria, disminuir la pobreza y afrontar el magno desafío de la emi