LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 598

POSICIONAMIENTO DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA CHAPINGO 603 que a los intereses de las grandes corporaciones agroexportadoras y alimen­ tarias, cuyo control de los mercados ha perjudicado a los productores y a los consumidores; y mucho menos a las necesidades de las transnacionales manufactureras que han resultado las principales beneficiarias del TLCAN. L OS SALDOS DEL TLCAN EN LA AGRICULTURA MEXICANA 5) El gobierno salinista concibió al TLCAN como un mecanismo de inte­ gración a la economía estadounidense para una mejor inserción al contex­ to global. El sector agropecuario fue sacrificado para obtener ventajas en la industria manufacturera, a la que corresponden poco más del 80% de las exportaciones, mismas que tienen como destino primordial a Estados Uni­ dos. Los principales productos exportados son: televisores y pantallas, pe­ tróleo, automóviles, computadoras, teléfonos celulares, equipo eléctrico, aparatos médicos, tractores, oro y plata. Sin embargo, se estima que por cada dólar que México exporta el 37% del valor agregado corresponde a Estados Unidos y el 23% proviene de Canadá (Díaz Bautista, 2014), lo que confirma la especialización maquiladora-exportadora del país. 1 Destaca que el 83% de las 780 mil personas que trabajan en la industria automotriz en México (que tan sólo en 2015 realizó exportaciones a Estados Unidos por 78 mil millones de dólares) se ubican en la producción de autopartes, altamente especializada en la producción de arneses y asientos, donde el uso de mano de obra es más intensivo y los salarios más bajos (Crossa, 2017). 6) En el ámbito agropecuario, el TLCAN —y antes que él, la incorpora­ ción al GATT en 1986— fue concebido como elemento central de una política de Estado dirigida a convertir a México en una potencia agroexpor­ tadora bajo el comando de las corporaciones transnacionales, aún a costa de la pérdida de la soberanía alimentaria y de la ruina de la producción cam­ pesina, expresada en el aumento de la emigración y la disminución de la superficie cultivada de maíz, aspecto sumamente grave en el contexto de la volatilidad de los precios de este grano en el mercado internacional. Di­ cha política de Estado incluyó el desmantelamiento del sistema público de apoyos a la producción alimentaria y la reforma del marco jurídico, dan- do lugar a una caída generalizada de la rentabilidad en el sector, excepto para un grupo reducido de agroexportadores hortofrutícolas, entre los que destacan las corporaciones extranjeras cuyas ganancias salen del país. Texas, California, Michigan e Illinois, concentran la mayor parte del intercambio con Mé­ xico; los primeros tres estados proveen el 63% de nuestras importaciones 1