LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 591

596 BLANCA RUBIO Aún en el caso de México, que ha sido el país afectado, el jefe de la negocia­ ción técnica del Tratado de Libre Comercio, que representa a nuestro país, Kenneth Smith Ramos, declaró: En granos (donde México importa diez millones de toneladas de maíz ama­ rillo cada año) no hay preocupación por parte de México y lo que se busca es que se mantenga un mercado abierto al cien por ciento con Estados Uni­ dos (Perea, 2017). Quienes han mostrado preocupación desde el lado del norte han sido los productores de la franja cerealera que exportan bienes a México: agricul­ tores de Texas, Iowa, Nebraska, Misisipi y Alabama son quienes han visto peligrar sus ganancias, al igual que las empresas comercializadoras como Cargill, quien advirtió que la terminación del TLCAN podría afectar hasta el 10% de los ingresos anuales de la corporación. 7 El hecho de que los empresarios y las trasnacionales agroalimentarias presionen al gobierno de Estados Unidos para continuar con sus exportacio­ nes a precios dumping a nuestro país, no causa ninguna extrañeza pues están defendiendo sus ganancias, pero resulta a todas luces aberrante que uno de los efectos más nocivos del TLCAN, el cual ha generado el sufrimiento y la pauperización de una gran parte de la población rural, aparezca con tal invi­ sibilidad para el gobierno mexicano en las rondas de renegociación. Más bien ha sido utilizado como moneda de cambio para presionar al gobierno de Estados Unidos para que desista de su intención de establecer aranceles a las ventanas de oportunidad en las exportaciones de frutas y hortalizas por parte de México. Queda claro entonces, que la cuestión de la soberanía alimentaria y el futuro del campo en México no constituye un elemento a tomar en cuenta por el gobierno mexicano en la renegociación. Si el Tratado se suspendiera, la política oficial se encaminaría muy seguramente a buscar otros mercados de granos en Brasil, Argentina o Sudáfrica, sin considerar la posibilidad de for­ talecer la producción nativa y aprovechar la coyuntura para reducir la depen­ dencia alimentaria. Sin embargo, esta es la posición de miles de campesinos organizados en la campaña “Sin maíz no hay país”: el Consejo Nacional de Organismos Rura­les y Pesqueros (CONORP), el Frente Auténtico del Campo (FAC) y convergencia “México mejor sin TLC’s”, se han movilizado para exigir al gobierno que retire los bienes básicos del Tratado, sea cual sea la posición de Estados Unidos. El Economista. “Destruir el TLCAN sería un error muy grave: Cargill”, 1 de septiembre de 2017. 7