LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 263

264 ALICIA PUYANA, JOSÉ ROMERO La preocupación en torno a la diferente dinámica del ingreso per cápita entre países ha sido tema constante en la teoría del crecimiento y sintetiza­ da en múltiples modelos de crecimiento. Smith, Malthus y Ricardo inves­ tigaron las causas que permiten elevar el bienestar de la población y desde entonces han constituido parte esencial del pensamiento económico. La teoría neoclásica escudriñó los elementos que determinan el crecimiento de largo plazo en el estado estacionario. Solow formuló los modelos más establecidos, cuyos fundamentos incluían en el crecimiento mercados com­ petitivos, equilibrios dinámicos y rendimientos constantes a escala y decre­ cientes a los factores. En el modelo de Solow, los rendimientos decrecientes a factores implican necesariamente que aquellos países con dotación per cápita de capital menor, crecen más aceleradamente que los que disponen abundantemente de capital. Uno de los modelos más consolidados para el estudio de la dinámica de crecimiento del ingreso per cápita entre países es el aportado por Solow (1975), en el cual indica que, a partir de la asignación eficiente de recursos, cada país tiene la capacidad de crecer hasta alcanzar un nivel óptimo. El ritmo de expansión de la economía depende de la tasa de crecimiento de la población, única variable exógena en el modelo y de la productividad. En este marco, el capital determina la tasa de crecimiento de un país, ya que un país con una dotación menor de capital crece más rápidamente que uno con mayor acervo de éste. Bajo esta premisa, los países de menores in- gresos podrían asignar eficientemente sus recursos y converger a la tasa de crecimiento de los países más desarrollados. En esencia, Solow asume convergen­cia, es decir, relación negativa entre nivel del ingreso y las tasas de crecimiento, siempre y cuando la única diferencia en las economías de los países sea la dotación de capital per cápita. Si hubiere diferencias en la tasa de crecimiento demográfico o en las de ahorro o en las tecnologías em­ pleadas, no necesariamente habría convergencia. No obstante, según los apor- tes de Barro y Sala-i-Martín (1995), puede haber convergencia condicionada, o sea, que el crecimiento esté negativamente relacionado con la distancia al estado estacionario. C OMERCIO EXTERIOR, APERTURA DE LAS ECONOMÍAS Y EL DEBATE SOBRE LA CONVERGENCIA En la argumentación neoclásica se presupone que existe relación directa entre la liberalización del comercio y la tasa de convergencia. Esta conclu­ sión es discutida al observar que la convergencia puede ocurrir entre “regio­ nes suficientemente similares, de un mismo país y, menos claramente, entre