LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 252

LA GRAN PARADOJA DEL TLCAN Y LA ECONOMÍA MEXICANA 253 para alcanzar los niveles exigidos por la Constitución. Es cierto que el sa- lario mínimo no se paga en la mayoría de las industrias de exportación. Sin embargo, en tanto su nivel pone un piso mínimo a toda la estructura salarial, influye significativamente en el de los otros sectores. Por eso es tan importante incrementar el salario mínimo en Estados Unidos, al tiempo que se incrementa en México, para que el impacto competitivo neto sea bajo o nulo y, por el contrario, se produzca una redistribución del ingreso hacia los trabajadores con menores salarios en ambos países. Ello requeri- ría un pleno compromiso de que el Estado adquiera un papel relevante para promover una distribución funcional del ingreso menos desigual. Sin este compromiso es ilusorio reducir los inaceptablemente elevados niveles de desigualdad y pobreza que persisten en México. Por último, punto importante de la nueva agenda de desarrollo en Es­ tados Unidos y en México son las políticas a nivel macro que impulsen la demanda, incrementen la capacidad de oferta y garanticen el pleno empleo. A “nivel macro” entendemos no sólo a la política fiscal y monetaria, sino también a otro tipo de medidas que abarquen a toda la economía y tengan un impacto a nivel nacional, tanto en la capacidad de negociación de los trabajadores en los mercados de trabajo como en la competitividad en los sectores exportadores. Y, por supuesto, el incremento de la capacidad pro­ ductiva es esencial para evitar presiones inflacionarias, especialmente en el contexto de México. Ello implica que todo estímulo fiscal debe concen- trarse en medidas para promover el desarrollo de infraestructura, innova- ción y mejoras continuas en los niveles educativos. El énfasis actual en la austeridad, sobra decir, está totalmente infundado. Si México ha de responder de manera exitosa a las amenazas de Trump, es necesario que la política económica tenga como prioridad la desigualdad para escapar de la trampa de lento crecimiento y reducir las vulnerabilida- des sociales y la inestabilidad política en el largo plazo. Al mismo tiempo, es igual de importante que Estados Unidos revierta la tendencia al naciona­ lismo, xenofobia y proteccionismo que se ha fomentado con el gobierno de Trump y que, por el contrario, retorne a un enfoque de mayor cooperación para generar un marco propicio hacia la convergencia en América del Nor- te e implementar políticas sociales y económicas internas más progresivas. La renegociación del TLCAN puede jugar un pequeño papel en todo ello, siempre que se haga con un espíritu de cooperación y una visión solidaria con los tres firmantes. Una revisión nacionalista del TLCAN o una salida intempestiva de Estados Unidos, solo podría complicar la tarea de hacer que la integración de América del Norte avance en beneficio de los ciuda- danos de Estados Unidos, de México y de Canadá.