LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 110

110 MA. EUGENIA ROMERO SOTELO En diciembre de 1934, el general Lázaro Cárdenas tomó protesta como presidente de la República y emprendió reformas estructurales importantes dirigidas a resolver los rezagos sociales y a impulsar el crecimiento y el de- sarrollo económico de México. En este proyecto, el Estado tenía el papel central como promotor del desarrollo. Este acontecimiento es un parteaguas en el pensamiento económico mexicano porque rompe con la política eco- nómica de tipo liberal que se había estado aplicando en el país después de la Revolución mexicana de 1910, aun en coyunturas como la crisis de 1929. A partir de entonces, dos formas de pensar y resolver los problemas de la economía mexicana estarán en tensión durante todo el siglo XX. La política económica cardenista de crecimiento con distribución no fue bien vista por un grupo de empresarios, ya que el Estado tenía un papel muy activo en la economía en su búsqueda de un desarrollo económico autóno- mo y nacionalista, todo ello implicó: el impulso de la reforma agraria (un amplio reparto de la tierra) y con ello la redistribución de la riqueza en el país; el apoyo a los intereses de los trabajadores a través de la for­mación de sindicatos y el respeto del derecho de huelga. Estimuló la ac­tividad econó- mica mediante un extenso programa de inversiones públicas que impulsó la construcción de grandes obras de infraestructura. En esa dirección, se formó un grupo de instituciones públicas que dirigieran y orientaran la eco­ nomía, entre las que se encuentran Nacional Financiera y el Banco de Cré­ di­to Ejidal. En 1938, Cárdenas nacionalizó el petróleo y creó Petróleos Me­­­xi­canos (PEMEX) como una empresa estatal. 3 El pensamiento económi- co que emerge en esta época constituye el origen del desarrollismo mexica- no, caracterizado por la intervención estatal para asegurar altas tasas de crecimiento, distribución del ingreso y creación de empleo. 4 Este enfoque está representado, para ese momento, por Eduardo Suárez, secretario de Ha­ cienda con los presidentes Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho. Esta perspectiva, con diversos matices, dominó y permeó la política económica del país durante gran parte del siglo XX mexicano hasta principios de la dé­ cada de los ochenta. 3   “A partir de 1934, emprendió reformas estructurales importantes. Desde su campaña, adoptó la planificación económica, a través del primer Plan Sexenal, inspirada en la planeación soviética. Además, el presidente Cárdenas creó instituciones y el cuerpo jurídico para sustentar su política económica: En 1935 surgió el departamento de Caza y Pesca, el Forestal, y el de Asuntos Indígenas. En 1936, los Almacenes Nacionales de Depósito. En 1937 se crearon el Banco Nacional de Comercio Exterior, El Banco Nacional Obrero de Fomento Industrial y se promulgó la nueva Ley de Seguros. En 1939, la Comisión Nacional de Habitación, entre otras”, Véase Loyola y Martínez, “Guerra”, 2010, p. 23. 4   Para una revisión de los planteamientos generales del desarrollismo mexicano, véase Suá- rez, “Dos visiones”, 2005, p. 229. Para un conocimiento de los postulados económicos de Lá- zaro Cárdenas, véase Guerrero, “Pensamiento”, 2005, p. 189.