LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 303

bebe el rocío; Cuándo lo haya absorbido podrá penetrar en las profundidades de la flor. Allí descansa el alimento para el frío y desflorecido invierno: encantadora, amarillo dorada miel. Nuestros ancestros elaboraron la hidromel con miel de abeja para poder beber Minne. Minne es recuerdo, y recuerdo significa un paraíso del que nada puede ser expulsado. Los germanos paganos creían que las abejas son el resto que queda de la antigüedad de oro, del paraíso. Ellos untaron los labios del niño recién nacido con miel santa, extraída de flores de manzano, de rosas y también de margaritas; por esto, los islandeses las llaman "ojos de Baldr". Además de todas las flores de árboles, arbustos y plantas, las abejas aman un árbol: el fresno. A veces se pasan de a cientos o miles sobre la dulce savia del fresno y la absorben. Y esto permite decir a la Edda que del fresno universal Yggdrasil, del Árbol de la Vida, gotea el rocío como "como caída de miel" y así va alimentando a las abejas. El fresno universal es la Vía Láctea en el cielo nocturno. Los anglosajones la llamaron Camino de los Arios y en Suecia se llama Camino de Erich. Erich es un nombre del diablo. Por fin, el sol ha aparecido a través de las nubes, sus rayos oblicuos hacen que todo brille y centellee. El bosque exhala vapor. Mi pequeño reloj pronto repicará siete veces, a las nueve es de noche. Entonces saldré de casa. Conozco un camino de bosque cercano, orillado por abetos majestuosos. Viene de una franja de tierra de labor que se llama El Hombre Libre y lleva, pasando por el Monte de Espinas, a Ransberg. Allí hay una dehesa: el jardín de rosas. El camino se llama Diebsweg, Camino de Ladrones. Yo llevo conmigo a Dietrich...* Iré por el muy antiguo Camino de Ladrones y siempre mantendré frente a mis ojos la Osa Mayor. Esta constelación en el cielo septentrional, en tiempos lejanos, ostentó el nombre de Arktos, o Artús, o Arturo, o Thor, o Antiguo Abuelo.