LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 277

el tiempo que se necesita para ir de Noruega a Islandia y a Groenlandia: "Hombres experimentados dicen que hay que navegar (a vela) recto hacia el oeste, hasta Hvarj, en Groelandia, y se pasa a doce millas marinas frente al sur de Islandia. Al hacerlo así se pasa tan lejos al norte de Shetland que a ésta es posible verla sólo Cuándo la marea está completamente tranquila; y tan distante del sur de Islandia que de allá vienen aves y ballenas. Desde Reykjanaes en el sur de Islandia puede haber tres días de crucero hasta Jölduhlaup en Irlanda y un día de travesía desde Kolbeinsey (una islita al norte de Islandia) hasta la yerma costa de Groenlandia". El primer colonizador de Islandia se llamaba Ingolf. El Libro de la colonización dice de él: "En ese verano, Cuándo Ingolf salió para irse a Islandia, habían pasado 6.073 años desde el comienzo del mundo, pero, desde la encarnación del Señor, 874 años. Al tener Islandia a la vista, Ingolf arrojó sobre la borda al azar los pilares de su candelecho. Él quería ser colono del lugar donde los pilares llegaran a tierra. Ingolf desembarcó en el lugar que hoy se llama Ingolfshoefdi. Vifil y Karli eran siervos de Ingolf; fueron enviados por él a buscar los pilares del candelecho, pero los hallaron recién al tercer invierno. En la primavera, Ingolf se fue a vivir a Reykjavik El hijo de Ingolf fue Thorstein y su nieto, portavoz de la ley, Thorkel Mond, el que al yacer enfermo de muerte se dejó llevar por el rayo del sol y se encomendó a las manos del Dios que creó el sol. Había llevado una vida tan pura como sólo la han llevado los cristianos más piadosos. Otro colonizador tuvo por nombre Thorolf. Era un gran sacrificador y creía en Thor. También él debió partir a Islandia a causa de la brutalidad del rey Harald Haarfagre. Al llegar al fiordo Breidi, también él lanzó por la borda sus pilares de candelecho, que llevaban grabada la imagen de Thor: quería establecerse donde Thor tocara tierra. Le hizo el voto solemne a su Dios y amigo Thor de consagrarle todo el contorno y bautizarlo con su nombre. Thorolf se adentró en el fiordo con su barca a vela. Allí encontró a Thor llevado por el mar a un extremo de tierra; más adentro atracaron en una bahía y allí