LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 274

alguna parte de la honra que alcanzase por el valor de brazo (un brazo que ha llegado a convertirse en "intemporal" e inmortal). Ella respondió con mucha humildad que se llamaba la Tolosa [...], don Quijote le replicó que, por su amor (yo pregunto: ¿de él por la Minne?), le hiciese merced que de allí en adelante se pusiese don, y se llamase doña Tolosa". Después le preguntó el nombre a la otra ramera, que dijo llamarse la Molinera, a la cual también rogó don Quijote que se antepusiera el don y se llamase doña Molinera. De esta guisa restituyó a la Tolosa y a la Molinera su honor el sabio y puro loco don Quijote. Tolosa es la albigense, y la Molinera, la valdense. A los cátaros se les consideraba como Tisserands, tejedores -a los que fácilmente se podía encontrar en los talleres del sótano-. Los valdenses también fueron llamados Moliniers, molineros. La molienda no es menos santa que la tejeduría. Por esto en el Tirol un caballero del séquito de Dietrich von Bern halló camino recto desde el sótano de un molino hasta el jardín de rosas paradisíaco y la eternidad. Retomo el hilo de la lectura: Sancho Panza -a quien Cervantes llama un hombre de bien, don Quijote lo ha escogido de paladín ensilló a Rocinante y preparó su asno, aprovisionó su bota de beber. y, encomendándose a Dios, se despidieron del lugar partiendo en camino hacia la famosa cueva de Montesinos. Durante el camino. Sancho preguntó al primo -un letrado y ratón de biblioteca que los acompañaba para encaminarlos a la cueva-: "-¿Quién fue el primer volteador del mundo? -En verdad, hermano -respondió el primo- que no me sabré de- terminar por ahora hasta que lo estudie. Yo lo estudiaré en volviendo adonde tengo mis libros, y yo os satisfaré Cuándo