LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | 页面 252

El que vino al mundo riendo, Mani, provenía tanto por parte de padre como de madre de la casa real parta de los arsácidas o haskianos (askanija, haskanija), que fue fundada por el rey escita Arsaces I en el año 256, Cuándo había acampado su regimiento en la región del norte de Irán, Partia. Aquí se había mantenido viva en el pueblo la antigua religión persa, constituyéndose en dique contra el helenismo (por el cual entendemos ese helenismo influido por el cercano Oriente, por lo tanto desvirtuado, oponiéndose a la romanización que se ex- pandía y a la furtiva introducción del judaismo). Iría demasiado lejos si quisiera describir e interpretar las historias de los partos y su rey o la moral y doctrina maniqueas; hay que dejar establecido que Mani el arsácida fue de sangre aria y rechazó tanto el Antiguo Testamento como a Jesús de Nazaret. En el año 275 de la era cristiana fue crucificado por sacerdotes zoroástricos. Se le arrancó la piel y se la colgó rellenada, como ejemplo aleccionador, aparentemente a las puertas de Babilonia. En ella, mucho tiempo antes, Alejandro Magno había dado su último suspiro y poco después entraron en ella los seguidores de Mahoma; el maniqueísmo pareció acabado. Desde hace algunos años se van poniendo en pie los "parsis" muertos. En mi fichero hay un recorte de periódico que reza así: "Hace poco las páginas científicas y después también los periódicos trajeron la sensacional noticia del descubrimiento de los manuscritos del fundador de la religión persa, Mani. Murió en la cruz por amor a su doctrina en el año 275, y sus seguidores escondieron sus obras por miedo a que fueran descubiertas. Los siete volúmenes encontrados ahora en un sótano de Fiume son de un incalculable valor, tanto para la ciencia como para la historia de las religiones. Muy putrefactos, polvorientos, corroídos, parecidos a un trozo de corteza apelillada, así lucen los tesoros ante el doctor Ibscher (un paleógrafo berlinés). Con lupa,