LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 139
M ERANO
Desde hace pocas horas estoy en Merano, como esta ciudad se
llama en la actualidad. Desde aquí continuaré pronto mi viaje, ya
que nada me detiene en esta ciudad. Además del Castillo del
Tirol, importunado por la visita de turistas y bañistas termales de
todas las naciones, he visto el camino al Tappein y las alamedas -
que en otras ciudades del sur del Tirol pueden encontrarse mucho
más hermosas-, judíos leyendo diarios en hebreo, como también
hace muchos años un renombrado militante del partido de centro
alemán, para quien el suelo de Alemania se había vuelto
demasiado peligroso. Esto me ha amargado la estancia.
Siento que los manes de los duques de Merano, tan alabados por
el pueblo errante de la Edad Media, nunca más podrían gobernar
aquí: por un Berchtung que tenía que matar al héroe Wolfdietrich,
pero que lo echó a la floresta, y por un Berchther a cuyos
encarcelados siete hijos, el rey Rother, haciéndose pasar por
Dietrich von Bern, les trajo la liberación por medio de arpa y
canción. En otro lugar tendré que evocarlos. Tampoco encontraré
en Merano la piedra Claugestión. El veterano duque Berchther,
como vasallo del rey Rother, la ha llevado como penacho. E
"incluso en plena medianoche alumbraba la piedra con divina
claridad". Otrora, Alejandro el Grande encontró la piedra en un
país donde -dice- "nunca un cristiano ha llegado". ¡También yo
deberé buscar la piedra Claugestión en otro lugar!
De los legendarios duques meranos provendrá Gertrudis, esposa
del rey Andreas II de Hungría y madre de santa Isabel. "De
Gertrudis se ha conservado -como recientemente deduje de un
artículo aparecido en un periódico del sur del Tirol- un recuerdo
asaz maligno en la historia húngara: por su soberbia y su
predilección
por
los
extranjeros,
los
húngaros,
confidencialmente, de manera permanente violaban a su alta
protectora, y a los 28 años de edad, la reina fue asesinada.
Cuándo la madre fue asesinada, la entonces pequeña Isabel, de