“En la primera etapa de la investigación, los estudiantes tuvieron que
entender ciertas metodologías que utilizaríamos en terreno; mientras
que la segunda consistió en llevar al papel los resultados obtenidos en
el campo. Rigurosidad científica y analítica son necesarios para escri-
bir un artículo científico, pero lo más importante es la experiencia que
ganan los estudiantes, quienes entrarán al mundo universitario sa-
biendo realizar un proyecto de investigación, algo que no todos tienen
desarrollado”, añade Zurita.
Durante 2016, Carlos, Juan Pablo y Javier viajaron cinco veces a Tierra
del Fuego. Partían un miércoles y regresaban un domingo. “El pri-
mer día llegamos a Punta Arenas para reunirnos con nuestra aseso-
ra científica y, los días siguientes permanecimos en terreno. Fueron
varias horas de observación, con-
teo de individuos, monitoreando lo
que hacen los juveniles, entre otros.
En esta investigación no se puede
inferir, porque lo que estás viendo
es una fotografía de un momento
dado, no puedes decir que esto pasa
porque lo viste un día sino porque
lo observaste en las cinco ocasiones
que estuviste allá”.
El estudio “Diferencias temporales
entre ciclos reproductivos de Apte-
nodytes patagonicus en islas suban-
tárticas” fue una de las diez inves-
tigaciones publicadas en la revista
Brotes Científicos, la primera en su
área dedicada en exclusiva a las in-
vestigaciones científicas escolares.
Con esta investigación también ganaron la Feria Científica Nacional
del Museo de Historia Natural, el Congreso Regional Explora, la Feria
Científica en la USACH y la ExpoCiencias Nacional del Club de Cien-
cias Chile. “Estos premios me han motivado a continuar desarrollan-
do investigaciones científicas escolares. Ahora estoy estudiando búhos
en Río Clarillo; sin embargo, mi proyección a largo plazo es generar
más proyectos de investigación, en distintos ámbitos de la biología así
como físico-químicos”, concluye Carlos Zurita.
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