La ciencia te Busca | Page 11

En la primera entrega de “¾ partes: con- versaciones sobre el mar”, hablamos con Miriam Fernández, Directora del Centro de Conservación Marina de la UC, ubicado en Las Cruces, con quien abordamos el tema de la conservación, la industria, la situación ac- tual de los ecosistemas marinos y la respon- sabilidad que tenemos cada una y cada uno de nosotros por avanzar hacia una dinámica de protección y conciencia ambiental. de las universidades y los científicos, históri- camente es una de las zonas más estudiadas, entonces uno puede ver la evolución de la abundancia de los recursos y de la interac- ción entre las especies. Actualmente tenemos recursos que están to- talmente colapsados, como la merluza, otros sobreexplotados, como el loco, entonces hay una preocupación importante desde el punto de vista biológico, pero también del punto de vista del manejo de los recursos, de que algo no está haciéndose bien. ¿Tenemos información sobre el estado actual de la biodiversidad en nuestros ecosistemas marinos y la influencia que el ser humano ejerce sobre ellos? ¿Existen especies introducidas en nues- tros ecosistemas marinos? ¿Qué riesgos conlleva esta situación? Tenemos evidencias científicas de que hay cambios en los océanos, no podemos hablar de todo el océano en Chile, porque hay poco conocimiento de todos los ecosistemas, hay algunos muy bien estudiados y otros muy poco, como el de la Antártica y el de Islas Desventuradas, que son ecosistemas que hoy todavía desconocemos en su funcionamiento y en su diversidad, lamentablemente porque no hay tantos estudios previos, entonces se- ría muy difícil poder determinar que sí hay un efecto humano en esos ecosistemas. Hay recursos que son nativos, propios del mar de Chile, que a veces se observan en mayor o menor abundancia; la reineta, en una época, no la conocían mucho y luego se transformó en un recurso muy popular, o la jibia, que hace algunos años prácticamente no se extraía, ahora es un recurso sumamen- te importante; esos son recursos que son na- tivos y es normal que su abundancia varíe naturalmente. Sin embargo, tenemos especies que son exó- ticas, como el salmón, que mucha gente piensa que es un producto chileno, pero no es así. Es una especie que se introdujo en el mar de Chile para producción en acuicultu- ra y que trae riesgos, como los ambientales, que surgen al tener una biomasa gigante de peces comiendo y defecando en un lugar, pu- diendo matar a los organismos que viven por debajo de las jaulas. También, en ocasiones, se rompen estas jaulas y se liberan salmones al medio, siendo éstos depredadores voraces que se comen nuestra fauna nativa. Entonces hay enormes consecuencias cuando se realiza acuicultura de especies exóticas, Sin embargo, hay otros ecosistemas más ac- cesibles, como los de Chile central, que están mucho más estudiados y ahí sí podemos ver evidencias del impacto humano. Una de las evidencias más claras es la que deja la pesca y como ésta disminuye la abundancia y el ta- maño de recursos. Cuando hay menos padres y son más chicos, producen menos crías, por lo tanto, se ve afectado el futuro y sustenta- bilidad de ese recurso. Nosotros trabajamos en las costas de Chile central, pero también, por temas de cercanía 11