Pequeños grandes
astrónomos
Desde hace más de 35 años, el astrónomo y Premio Nacional de Ciencias
Exactas 1999, José Maza Sancho ha realizado actividades de divulgación
científica. La universidad nunca le ha exigido impartir charlas sobre
astronomía para público no especializado, pero disfruta compartiendo el
conocimiento adquirido a lo largo de su carrera académica
El oficio de la divulgación lo aprendió con
la práctica y fue así como se dio cuenta del
gran desafío al que se enfrenta Chile para
alcanzar el desarrollo: invertir en ciencia y
tecnología y en una educación integral. “Hay
que poner más ideas en la cabeza de todos
los ciudadanos, hay que educar mejor al
cien por ciento de las personas de este país,
expresa”.
No obstante, este científico considera que
la educación está fracasando a niveles su-
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perlativos. Por ejemplo, hoy en día un
joven que sale de cuarto medio domina
alrededor de 800 palabras, cuando se es-
pera que una persona culta maneje 8.000.
“Cabría preguntarse ¿cuántos años debe-
rá estudiar un joven para ser una persona
casi culta?”, exclama. Los primeros tres o
cuatro años de vida son clave y por ello, la
Universidad de Chile y el PAR Explora RM
Norte organizan el curso de astronomía en
la educación parvularia. En él, las maes-
tras reciben algo similar a una caja de he-