primero, un proyector de madera hecho a
mano, en donde incluso las manchas que
el astro más grande del sistema solar pre-
senta, se hicieron visibles. Por su parte, los
telescopios gigantes Heyde y Gautier, se
impusieron con la majestuosidad y la expe-
riencia que solo pueden entregar los años.
Finalmente, el Goto cautivó por su pequeño
tamaño, en comparación a los otros, y tam-
bién, por su ingeniería japonesa.
En cuanto a su intervención en los talleres,
las educadoras de párvulos parecían niñas
mientras se divertían con las actividades,
según consignó Evelyn Loo, educadora en
la Escuela Luis Galdames en Independencia.
Por su parte, educadoras con capacidades
distintas también se pudieron integrar a
las sesiones, pero con algunas dificultades
técnicas para entender contenidos. Así lo
explicó Karina Díaz, participante con disca-
pacidad auditiva de la Escuela Básica Espe-
cial Santiago Apóstol ubicada en Santiago
Centro.
“Me sirvió para entender conteni-
dos que no había visto en básica o
media. Lo malo es que estos mis-
mos contenidos no siempre esta-
ban adaptados para personas sor-
das, por ejemplo, no pude ver los
videos porque no había intérprete
ni subtítulos. Aun así, me sorpren-
de que se hayan hecho otro tipo de
adecuaciones para mi, ya que no
tengo dominio completo del espa-
ñol escrito y eso lo agradezco”.
Karina Díaz, participante con
discapacidad auditiva
Al término de las sesiones, las educadoras
fueron sometidas a un test de alternativas
en donde su aprendizaje fue puesto a prue-
ba. Posteriormente y para desestresarse,
se unieron a una pequeña convivencia, en
donde pudieron compartir sus experiencias
en torno al desarrollo de las actividades.
“Las falencias que tenemos las educadoras en estos conocimientos son muy
graves, porque la carrera es poco atendida en el país. Es por eso que estas
especies de capacitación tienen una llegada tan masiva. Es importante que
conozcamos estas materias para poder enseñarlas adecuadamente”.
Estefanía Pezoa, educadora del Jardín Infantil “Manzanilla” de Ñuñoa
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