LA CAVERNA DE SARAMAGO Saramago, Jose - La caverna | Seite 147

derecho absolutamente respetable, Tomo nota por la parte que me toca, Aunque tú y Marcial tengáis que mudaros al Centro antes, yo seguiré aquí hasta terminar el trabajo que me encargaron, después me iré con vosotros, como prometí, Es una locura, padre, Locura, inconsecuencia, insensatez, flaca opinión tienes de mí, Es una locura que quiera hacer solo un trabajo de éstos, dígame cómo imagina que me voy a sentir sabiendo lo que está pasando aquí, Y cómo imaginas tú que me sentiría yo si abandonase el trabajo a la mitad, no comprendes que a esta altura de la vida no tengo muchas más cosas a las que agarrarme, Me tiene a mí, va a tener a su nieto, Perdona, pero no basta, Tendrá que bastar cuando se venga a vivir con nosotros, Supongo que será así, pero al menos habré terminado mi último trabajo, No sea dramático, padre, quién sabe cuál va a ser su último trabajo. Cipriano Algor se levantó de la mesa. Perdió el apetito de pronto, preguntó la hija, viendo que sobraba comida en el plato, Me cuesta tragar, tengo un nudo en la garganta, Son nervios, Debe de ser eso, nervios. El perro se había levantado también, preparado para ir detrás del amo. Ah, hizo Cipriano Algor, olvidaba decirte que Encontrado se ha pasado toda la noche debajo del banco de piedra vigilando la lumbre, Por lo visto también con los perros se puede aprender alguna cosa, Sí, se aprende sobre todo a no discutir lo que debe ser hecho, algunas ventajas ha de tener el simple instinto, Está queriendo decir que es también el instinto quien le manda terminar el trabajo, que en los seres humanos, o en algunos, existe un factor de comportamiento parecido al instinto, preguntó Marta, Lo que yo sé es que la razón sólo tiene un consejo que darme, Cuál, Que no sea tonto, que el mundo no se acaba por el hecho de que no remate las figuras, Realmente, qué importancia tendrían para el mundo unos cuantos muñecos de arcilla más o menos, Apuesto a que no mostrarías tanta indiferencia si en vez de figuras de arcilla se tratase de novenas o quintas sinfonías, infelizmente, hija mía, tu padre no nació para músico, Si realmente cree que estaba mostrando indiferencia, me quedo triste, Claro que no, perdona. Cipriano Algor iba a salir, pero se paró todavía un momento en el umbral de la puerta, En todo caso, hay que reconocer que la razón también es capaz de producir ideas aprovechables, esta noche, al despertar, se me ha ocurrido que se puede economizar mucho tiempo y algún material si hacemos las estatuillas huecas, secan y cuecen más deprisa, y ahorramos en barro, Viva la razón, por fin, Mira que no sé, las aves también hacen los nidos huecos y no andan por ahí presumiendo. 147