La pretensión del lenguaje para convertirnos en alguien Las palabras son el prisma que refleja los diversos rostros del individuo.
Parece que el léxico de México muestra una de las aristas de lo que es un mexicano o lo que pretende ser. En el plano estrictamente lingüístico, las manifestaciones del lenguaje son una especie de masa amorfa que representa la imagen o esencia de lo mexicano.
Se dirá que en otro país no tienen una palabra más ofensiva que la mexicana“ chingar”; lo más ofensivo para los estadounidenses podría ser motherfucker, que es“ hijo de puta”, para los españoles sería la misma frase. Para ellos lo ofensivo radica en ser hijos de una“ puta”; la“ puta” es aquella mujer que se vende o se deja tomar por todos los hombres que ella desee, pues tiene la voluntad para hacerlo. Pero en México“ el hijo de la chingada” es el insulto más ofensivo, según lo demuestra Octavio Paz en su ensayo El Laberinto de la Soledad( 1950). Esta palabra es sumamente peyorativa y denota la superioridad de la imagen masculina ante la femenina. La persona“ chingada” es aquella que se desgarra, que se abre, que“ se raja”. En un sentido metafórico, la chingada es aquella a la que forzosamente abren, como a una vagina. Aquí es el eje de la ofensa del mexicano: ser hijo de alguien“ rajado”“ abierto”, o“ violado”. La puta tiene la voluntad en sus manos, mientras que la chingada no.
Por ello, el pene es aquel miembro que logra abrir o rajar a otro. Será el órgano sexual con superioridad, pero en México la palabra pene ha sido remplazada por otra con más potencia:“ verga”. La palabra“ verga” se convierte, inevitablemente, en aquella imagen fuerte, resistente,“ que chinga”. Recordemos que esta expresión es tomada del palo más grueso y resistente de un barco, y son estos adjetivos los que acompañan siempre a la palabra. Pero en esta manifestación del lenguaje, existe otro elemento que interviene entre“ chingar” y“ verga”, existe una persona que se deja chingar: el pendejo.
“ La palabra‘ pendejo’ proviene del latín pectinicŭlus, que significa ' vello púbico ' o ' pelo anal '. En México la palabra denota estupidez, idiotez y otras acepciones ofensivas y denigra el núcleo interno de la personalidad de quien se le señala con esta palabra.”( Mtro. Obed Gónzalez Moreno)