Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 59
Estado coercitivo y no en uno que dé respuestas a las carencias y demandas sociales”( Vargas, 2011: 119). Esa forma de Estado neoliberal, ha logrado mantener, en medio de la última crisis capitalista mundial, un gran auge de crecimiento económico, de coerción física hacia las poblaciones rurales y de consenso con las poblaciones urbanas.
La reconfiguración del bloque de poder esta dado por el nuevo modelo dominante, que podemos acordar consiste en la“ coordinación por parte del centro de diferentes alianzas regionales involucradas en la distribución de rentas a través de redes de agentes políticos, privados e ilegales”( Gutierrez y Zuluaga, 2011: 114). Esta nueva dinámica esta fisurando la hegemonía económica de la región andina y desviando la atención hacia las nuevas regiones de extracción minera. Por esto mismo, el proyecto de reforma al sistema de regalías presentado en el año 2010, busca una distribución de los recursos, una planeación centralizada de las inversiones y la generación de instrumentos para controlar los efectos macroeconómicos de la bonanza minera y petrolera en Colombia( Gutierrez y Zuluaga, 2011: 107).
La política económica de confianza inversionista, se fundamenta en la atracción a la inversión de grandes capitales extranjeros en la exploración y explotación de los recursos minero-energéticos. El proceso de erradicación de los cultivos ilícitos, de desmovilización de grupos paramilitares y el“ nuevo” surgimiento de bandas criminales, esta encontrando en el modus operandi de las multinacionales de minería a gran escala, un nuevo centro de alianzas entre actores del capitalismo financiero transnacional con políticos, empresarios y grupos ilegales locales, con el fin de extraer los recursos naturales no renovables de Colombia, lo que representa un incentivo selectivo de gran rubro económico.
La distribución y regulación de las regalías mineras y la captura de rentas de los territorios de exploración y explotación petrolera, esta directamente asociado al cambio del sistema político en Colombia. Los partidos tradicionales, el Partido Liberal y el Partido Conservador, dominantes en las regiones de tradición del cultivo de café para exportación y los centros urbanos con mediana industrialización, en los últimos años dieron paso al surgimiento de nuevos movimientos políticos que se están posicionando en las regiones mineras: Cambio Radical, el Partido de la Unidad Nacional y Alas Equipo Colombia, entre otros. Por esto, las alianzas partidarias del“ Gran pacto de unidad nacional” que propuso Álvaro Uribe durante sus dos periodos de gobierno y que es línea de continuidad en el proyecto político de la“ Unidad Nacional” del actual presidente Juan Manuel Santos, cumplen el papel de articulación de los intereses económicos puestos en juego en la recomposición de las clases dominantes de Colombia.
En esta reconfiguración, las contradicciones internas están haciendo evidente la disputa por la conducción del proyecto político hegemónico. Según los acontecimientos recientes, es posible decir que Colombia se encuentra ante un renovado surgimiento del enfrentamiento entre tres facciones: 1) las tendencias más conservadoras con intereses en los negocios agroindustriales a gran escala de biocombustibles y cereales transgénicos; 2) las tendencias más liberales de industrialización, modernización, apertura económica y libre comercio que están delineando los incentivos al capital extranjero; y 3) una nueva hibridación de intereses regionales por nuevos movimientos políticos y actores armados ilegales por el control territorial político-económico de las zonas mineras.
Por consiguiente, los cambios que se vienen presentando en la reglamentación del sistema de partidos y sistema electoral, evidencia que la función del Estado esta puesta al servicio de los personalismos dirigentes de los partidos políticos en el poder local, regional y nacional. La Reforma política de 2003 y la Ley de Bancadas, tuvo como principal propósito consolidar un sistema de partidos con tendencia personalista, con este, las facciones de los partidos