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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 41
Fuente: Material acopiado por Fajardo Montana( 2010).
Últimamente este tipo de dinámicas se han reforzado con la profundización del llamado“ extractivismo” a nivel local y, específicamente vinculado a la explotación minera, sector en el cual se registra una alta correlación entre violaciones a los derechos humanos y conflictividad en general y emplazamientos de todo tipo. Aquí el componente paramilitar( ya sean los nuevos grupos como los rezagos de la maquinaria anterior) y el transnacional son dos de los elementos distintivos del contexto, en lo que podría ser fácilmente denominado para-mineralismo 23.
Así lo mostraba la Corte Constitucional en Colombia resaltando las“ relaciones de funcionalidad” entre minería y actuar macro-criminal, en el caso de los paramilitares que rememoran varios rasgos del proyecto del cual hablaba Carlos Castaño y que describíamos en las páginas anteriores. Al respecto se anotaba:
En el Auto 004 de 2009, la Corte documentó casos donde la minería y el actuar macro-criminal presentaban relaciones de funcionalidad. Así, por ejemplo, en el mencionado Auto se destacan los siguientes: 1)“ se registró en 2006 el asesinato de 16 mujeres líderes que ejercían resistencia contra los distintos megaproyectos que se busca construir en la Guajira … debe reportarse a este respecto que existe la percepción, entre las autoridades wayúu, de que existe un vínculo entre los megaproyectos mineros en el área impulsados por el Gobierno, y la violencia paramilitar, especialmente en Bahía Portete …( con el) propósito … de apoderarse de los territorios mediante el terror y el exterminio”; 2)“ Comunidades indígenas del Alto San Jorge y Alto Uré... ubicadas en el resguardo Quebrada Cañaveral( 2815 hectáreas, 122 familias) y en la zona de no resguardo del Alto Uré …( donde)… hay disputas territoriales por megaproyectos minero-energéticos, presiones de los terratenientes por las tierras alrededor y dentro del resguardo, y expansión del narcotráfico, que ha resultado en un cambio en las dinámicas de la tierra que genera desplazamiento”; 3)“ Los Embera-Chamí de Risaralda denuncian, en medio del conflicto armado: la presencia de actores armados en su territorio; actividades de explotación maderera y minera, por multinacionales y por los grupos armados ilegales; combates en sus territorios y bombardeos; maltratos por los actores armados”( Vargas, 2013, p. 61).( resalto y subrayo)
Complementario a las“ relaciones de funcionalidad” minero-paramilitares que antes ilustrábamos, el tesis sobre un para-mineralismo emergente en Colombia, se refuerza con la convergencia existente entre la profundización del modelo extractivista( que, no sobra recordar es uno de los ejes sectoriales más importantes dentro del Plan de Desarrollo gubernamental en la administración de Juan Manuel Santos 2010-2014) y la violación sistemática en Derechos humanos, lo cual incluye – de paso – el antisindicalismo: 80 % de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Colombia corresponden, en lo que Fernando Vargas denomina una“ coincidencia espacial”, con los municipios mineros-petroleros y que según Ramírez Cuellar significa el 35 % del total nacional. Así, en consolidado:“ el 87 % del desplazamiento forzado sale de estos municipios y quienes reciben regalías por producción minero-energética; el 78 % de los crímenes contra sindicalistas, 89 % contra indígenas y 90 % contra afrodescendientes, se cometen en áreas minero-energéticas”( Ramírez Cuellar, 2011 citado por Vargas, 2013, p. 63).
En este sentido Vargas( 2013) anota:
Este patrón deviene en violencia física y estructural … de carácter anti-comunitario y como mecanismo de acumulación de capital en sentido amplio( trabajo, materias primas,
23
“ 80 % de violaciones a DD. HH. en 2011 fue en municipios mineros”, El Espectador( 7 / 5 / 2013). Para un análisis reciente sobre estas tendencias, cfr. Garay( 2013).