Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 32
la trayectoria efectiva detrás del programa antes esbozado y en ese momento todavía en curso, la primera fase abarcaría desde mediados de la década de los 80s y hasta principios de los 90s; la segunda fase se desarrollaría en lo restante de la década del 90s y hasta finales del siglo XX; y la tercera, definitivamente, coincidiría con la primera década de este siglo y en adelante.
En cierto sentido, es fácil percatarse que esta periodización tentativa converge relativamente con la caracterización de las etapas que hemos señalado en torno a la profundización sucesiva del neoliberalismo en Colombia y, más puntualmente, con la generación de( contra) reformas( ajuste estructural, primera y segunda generaciones y la tercera, hoy vigente).
Habría que advertir que gracias al carácter“ clandestino” del paramilitarismo en sus primeras etapas, la convergencia entre el proyecto planteado y su trayectoria efectiva podría resultar contingente y, en algún sentido, aventurada. Sin embargo, a medida que evolucionan sus momentos cruciales: legitimación, legalización e institucionalización llama poderosamente la atención que los aspectos básicos“ a desarrollar” – según las declaraciones descritas – cada una de las fases se“ cumplieron”. En lo que se refiere a la segunda y tercera fases, especialmente, existen abundantes evidencias que indican una sintonía fina y muy distintiva entre las“ necesidades” político-económicas del neoliberalismo y las condiciones generadas por el paramilitarismo en el país.
Al respecto, las principales definiciones“ legales” de las( contra) reformas políticas y, en especial, económicas que hacen parte de las agendas gubernamentales durante el último período del neoliberalismo en la primera década de este siglo resultan asaz suspicaces del ambiente de la expansión“ ilegal” del fenómeno paramilitar y sus alcances en la economía política colombiana.
Estos acontecimientos deben interpretarse menos como iniciativas personales de los grupos singulares al margen de la ley que en términos de la“ personificación de categorías económicas como representantes de determinados intereses y relaciones de clase” y su alineamiento con las lógicas y dinámicas de acumulación capitalistas hoy por hoy en transformación( Estrada Álvarez, 2008).
4. Neoliberal / para / militarismo. Convergencias y desenlaces
Volvemos a insistir que si se analizan las fases del proyecto paramilitar vis-á-vis las oleadas de las reformas neoliberales en Colombia, existiría tanto un desdoblamiento como una convergencia entre las expresiones neoliberales del régimen(“ legal”) y la profundización de los principales rasgos y dispositivos“ ilegales” durante el último período en el nuevo milenio.
Esta inferencia tiene mayor significado en sus correspondencias cuando se aproximan los desenvolvimientos más sintomáticos de las dos administraciones consecutivas del ex presidente Álvaro Uribe Vélez- cuestión que continuaría su curso exponencial en la actual presidencia de Juan Manuel Santos, más allá que ahora al fenómeno Paramilitar se le nombra oficialmente como: Bandas Criminales( BACRIM)- en las cuales ambos procesos, neoliberalismo“ legal” y paramilitarismo“ ilegal”, si bien mantenían una relación implícita y relativamente figurada, en ese momento, entrarían a confluir virtuosamente.
A esto es a lo que nos referimos con el proceso neoliberal-para-militarismo que durante este período encontraría su máxima expresión 12.
12
En términos de Harvey( 2004, p. 124) es el balance entre la“ acumulación por desposesión” y la“ reproducción ampliada”.