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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 26 1. Preliminares
El término neoliberal / para / militarismo pretende descifrar algunos de los principales rasgos y tendencias de las expresiones militares( para este caso específicamente: las de naturaleza para-estatal y / o para-institucional) a lo largo del proceso neoliberal en Colombia.
En la gran mayoría de los análisis sobre el neoliberalismo esta cuestión se subestima y a menudo pasa inadvertida. Pero, contrariamente, las realidades política, social y económica en Colombia ofrecen cada vez más evidencias( de tipo académico, judicial, periodístico, histórico, entre muchas otras) que ratificarían una relación estructural y cronológicamente convergente entre la instalación y profundización del régimen neoliberal en el país y los procesos de violencias sistemáticas por parte de los denominados Grupos Paramilitares( GP) durante por lo menos durante las tres últimas décadas.
Debe señalarse que esta conjunción a pesar de mostrar signos especialmente característicos para este caso en particular, no es – ni mucho menos – exclusiva del país.
En contra de muchas opiniones que observan la violencia paramilitar como un hecho“ aislado” y“ episódico”, en ciertos momentos, marcadamente voluntarista y provincial, casi innato o exclusivo en el contexto del conflicto colombiano, hay que subrayar que el fenómeno del paramilitarismo parece ser consustancial en las lógicas y estrategias de la acumulación capitalista, histórica y actualmente hablando.
Sólo para recordar algunos casos representativos podríamos enumerar además del colombiano: la Guardia Voluntaria en Serbia( los llamados“ Tigres”), los Janjaweed ó“ Jinetes Armados” en Sudán; incluso, episodios de estas mismas características acaecidos en Irlanda, El Salvador, Guatemala, Indonesia y Uganda, entre otros( Mazzei, 2009, p. 3). En la lista también deben incluirse varios acontecimientos recientemente en curso, relativamente poco difundidos por los mass media globales, tales como: la ofensiva paramilitar de la Guardia Blanca en México( Chiapas) contra el Ejército Zapatista de Liberación Nacional( EZLN), y los casos de Iraq y Afganistán, éstos últimos donde se confirmaron viejos indicios en relación con el apoyo indirecto hacia esos gobiernos por parte de“ escuadrones de la muerte” como lo fue para el caso del Gobierno de Unidad en Iraq, o la promoción directa del paramilitarismo por parte gobiernos extranjeros, tal y como lo han señalado varias denuncias formuladas por fuentes del periodismo usamericano ante la administración Obama en 2010- hoy ratificadas – responsabilizando a la Central de Inteligencia Americana( CIA) de los Estados Unidos acerca de la autorización de desplegar en Afganistán un grupo de 3 mil paramilitares 5.
Estos sucesos recientes revelan que el paramilitarismo lejos de ser una práctica excepcional parecería ser un fenómeno cada vez más extendido globalmente y de mayor frecuencia.
A medida que crece el interés por estudiar en profundidad y desde diferentes ángulos el fenómeno de la violencia paramilitar se podría sugerir que el paramilitarismo( bajo la
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En la versión anterior de este trabajo( 2010) mencionábamos:“ Medios estadunidenses destacaron hoy que ya era conocido que el gobierno convierte a la CIA cada vez más en una organización paramilitar que lleva a cabo operativos secretos en África y Asia”.“ Tiene la CIA 3 mil paramilitares en Afganistán para liquidar talibanes”, La Jornada( 23 de septiembre de 2010). Información que se reconfirma más recientemente a través de las declaraciones de Philip Giraldi, oficial retirado de la CIA quien ratifica:“(…) yo no diría que la CIA ha sido tomada por los militares, pero si que la CIA se ha vuelto más militar … Una parte considerable del presupuesto de la CIA ya no es para espionaje. Es para apoyar a grupos paramilitares que trabajan en estrecha colaboración con el JSOC para matar terroristas, y para gestionar el programa de aviones no tripulados(…) una vez convertida la CIA en una organización paramilitar, habrá fuertes presión internas para seguir adelante en esa misma dirección. Porque habrá gente en los niveles superiores de la organización que habrán ascendido así y querrán proteger lo que consideran su nicho. Ese es el gran peligro”( resalto).( Scahill, 2012).