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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 22
satisfacer la teoría. En este sentido, el análisis histórico-concreto de las sociedades latinoamericanas introduce cambios en el análisis lógico-constructivo, enriqueciendo la teoría. La situación de dependencia, la complejidad de las relaciones étnico-clasistas, las modalidades de las relaciones entre sociedad civil y Estado y de las propias formaciones de éste y de las naciones en América Latina, son, entre otros, ejemplos que abonan dicha proposición. Así, por caso, no obstante su condición de capitalistas, las sociedades latinoamericanas no sólo se encuentran en un nivel menos desarrollado, sino que son dependientes. La situación de dependencia no es un dato trivial: en nuestras sociedades, las relaciones entre las clases sociales están limitadas y mediatizadas por las relaciones de dependencia; pero, a su vez, éstas no son algo dado sino una construcción histórica, por tanto, cambiante”( Ansaldi y Giordano, Op. Cit.: 27-28).
Después, en los abordajes específicos, puntuales, las opciones son varias: se puede tomar un país y analizar alguna problemática en particular( es lo que hacen Lorena Soler y Julieta Rostica al ocuparse de Paraguay y de Guatemala, respectivamente); o bien centrarse en una cuestión y analizarla en clave comparada( tal como realizan Verónica Giordano e Inés Nercesian respecto de los derechos civiles de la mujeres en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, una, y la lucha armada en Brasil Chile y Uruguay, la otra. Es lo que también hice al analizar las dictaduras del Cono Sur y las transiciones a la democracia), Una posibilidad más, de mayor envergadura, es tomar una cuestión y analizarla en la larga duración y a escala de toda la región, como hicimos Verónica Giordano y yo al ocuparnos de la conflictiva construcción del orden). Cito sólo opciones probadas, algunas entre las varias que venimos desarrollando en el ahora denominado Grupo de Estudios de Sociología Histórica de América Latina, que dirijo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
Por cierto, hay otras vías, otras perspectivas. Son diferentes de la nuestras y tan legítimas como ella. No creo en un ranking de superioridad / inferioridad. He elegido construir una opción por entenderla eficaz para el objetivo de aprehender la realidad y las realidades de América Latina, su carácter múltiple, diverso al tiempo que único. Pero respeto otras elecciones, convencido de que cuanto más cazadores hay, más posibilidad habrá para atrapar a liebre tan esquiva.
Me gusta repetirlo: la totalidad latinoamericana es unidad y diversidad, pero la unidad no es ni debe ser un a priori, ni la diversidad una causa de desconcierto y, en el límite, de negación.
Finalmente, en otro rango, no quiero cerrar este prólogo sin dejar de felicitar y de agradecer al Centro Cultural de la Cooperación por haber aceptado ser sede del GESCAL, demostrando estar por encima de miopías, mezquindades, y por pensar en clave latinoamericana y latinoamericanista, sin ser ésta el núcleo duro de sus actividades.
Referencias
Tünnermann Bernheim, Carlos.,( 2007),“ América Latina: identidad y diversidad cultural. El aporte de las universidades al proceso integracionista”, en Polis [ En línea ], N ° 18.
Ansaldi, Waldo., y Giordano, Verónica.,( 2012), América Latina. La construcción del orden, Ariel Buenos Aires.
Ansaldi, Waldo., Caetano, Gerardo., y Curzio, Leonardo.,( 2003),“ Prólogo”, en Joan del Alcázar, Nuria Tabanera, Josep M. Santacreu y Antoni Marimon, Historia contemporánea de América, Universitat de València, València, Págs. 11-12.