Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 190 1. Reflexiones sobre la memoria
En Colombia, la apropiación inescrupulosa de la tierra y los recursos en la que se ven involucrados los sectores dominantes y el acallamiento de demandas de vida digna y la defensa de los territorios, son situaciones que han generado diversos tipos de desigualdad material y simbólica. Esta condición ha conducido históricamente al surgimiento de procesos de resistencia a lo largo del territorio, cuyo lema fundamental ha estado articulado a la necesidad de desestructurar las bases sobre las que se asienta la pobreza, la exclusión y la violencia. De este modo, han surgido un sin número de movimientos sociales que abogan por la autonomía sobre los territorios y, sobre todo, por la vida y la dignidad de los pueblos. Dichos movimientos se posicionan como un otro que señala el malestar social vigente y como agentes que anuncian los síntomas, sin más, de una verdad acallada, que refiere a las profundas desigualdades sociales de un país que se dice democrático e inclusivo.
Cada movimiento de resistencia se posiciona, en este sentido, como un otro que plantea malestar, que enuncia aquello inoperable y que, por consiguiente, es interpretado por los sectores dominantes de la sociedad como un otro tabú, susceptible de ser satanizado. Los movimientos sociales, al ser la expresión organizada del descontento social y del potencial de los sectores subalternos para llevar a cabo procesos de transformación, son asimilados como enemigos a quienes se les debe acallar, por lo que desde la totalidad de prácticas planteadas por el aparato hegemónico comienza una lucha que gira en torno a la disyuntiva entre la eliminación y el posicionamiento de la palabra, lo cual amenaza con la erradicación de la diferencia y da vía libre a la construcción de discursos orientados a la eliminación sistemática de líderes sociales, organizaciones de base y rupturas de los diferentes tipos de procesos, que buscan la transformación social.
Esta forma de conceptualizar la acción política emancipatoria ha tenido como resultado la adopción de diversas formas de persecución y eliminación, lo cual se ha venido constituyendo históricamente en el correlato de ingeniosos mecanismos de negación, cuyo punto de referencia es reforzado a través la eliminación física de cualquier sujeto que intente posicionarse desde un escenario que cuestione las lógicas inherentes a la reproducción del orden social establecido y, sobre todo, que rete los sistemas de prácticas que sostienen al régimen de acumulación. La eliminación de la diferencia se posiciona como un modus operandi que, a través de la orientación del horizonte de sentido de los actores sociales, legitima la realización de prácticas de vulneración que incluyen desapariciones forzadas, asesinatos, amenazas y diversas modalidades de crímenes de Estado, como los denominados‘ falsos positivos’.
La construcción del orden social inequitativo en Colombia ha tomado como punto de anclaje, entre otros, la paradoja que se genera entre, por una parte, la comisión de una variedad de crímenes a través de los cuales se aspira a desarticular las expresiones de organización colectiva y, por otra, la imposición de un estatus de víctima dentro de un sistema marginal que conceptualiza a los sujetos vulnerados como individuos pasivos y descontextualizados de su propia historia, ubicándolos simbólicamente en un círculo de dolor y venganza que paraliza el carácter político de sus reivindicaciones y que los niega en su calidad de agentes con potencialidad para la transformación. Así, se construye un escenario propicio para la re-victimización, desde la que se reiteran las formas de vulneración de derechos.
Desviando la mirada hacia los atroces crímenes de lesa humanidad, se focaliza sobre los efectos de las violencias asociadas con el conflicto armado y se elude el conjunto de condiciones estructurantes de la desigualdad y marginación social. En este sentido, el afán por la victimización desde los discursos oficiales se constituye en el preludio para la negación del