Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 186
de interlocución política, incorporando en sus demandas nuevas dimensiones enfocadas en el plano de la subjetividad.
En el caso de Colombia, resulta relevante este marco global, junto con la teoría de la guerra, para considerar la complejidad de la situación social, económica y política donde la evidente violencia se encuentra íntimamente entrelazada con la puesta en práctica de un proyecto de país, liderado y moldeado por sectores dominantes de la sociedad, que considera el discurso de los derechos humanos como objetivo militar, desconociendo y violando el derecho internacional humanitario, cimentado con el uso de la violencia física y simbólica.
Pero también es posible considerar, como aunque la última década ha sido marcada por una fuerte represión en sus diferentes formas, ha habido un notable florecimiento de movimientos sociales y articulaciones de luchas de larga data, caracterizados por la incorporación de la memoria, la verdad y la justicia como demandas concretas y parte de las reivindicaciones básicas para la superación del estado de guerra.
Al reconocer la memoria como ejercicio mismo de poder, es posible identificar cómo desde los sectores hegemónicos se la utiliza como mecanismo de represión, fomentando e intentando obligar al olvido a los sujetos para el control de las intenciones mediante la coerción, la impunidad y la implantación de memorias con pretensiones históricas, cerradas y acabadas.
Pero del otro lado, el ejercicio reflexivo de la memoria permite que los sujetos comprendan lo estructural al cuestionar el sentido de aquello que se considera como dato " objetivo " y dar cuenta de las condiciones de emergencia de situaciones que dieron cabida a proyectos políticos criminales y excluyentes; para superar los traumas y dolores colectivos e individuales; y para la superación de la impunidad a partir del reconocimiento de hechos, víctimas y victimarios, por parte del Estado y la sociedad; estableciendo así conexiones históricas que más que determinar la acción, posibilitan la construcción de espacios de despliegue de los sujetos en busca de caminos de emancipación.
Consideramos como puntos a seguir, indagar por las estrategias de superación del miedo en Colombia, dado el escenario de confrontación vigente, para profundizar en el trabajo desde la memoria reflexiva y evitar así que desde los sectores hegemónicos se conviertan en frío monumento donde el símbolo tiene función silenciadora. Por el contrario, se aspira a convertirse en un ejercicio crítico de apertura del debate para el encuentro de verdaderas alternativas de superación del conflicto, de inclusión social y transformación de modelos que perpetuán la desigualdad.
Así mismo, queda manifiesto cómo dentro de los procesos de violencia simbólica han sido fundamentales los medios de comunicación, en cuanto constructores de opinión pública y archivo histórico, haciéndose pertinente indagar sobre los mecanismos que permitan instalar en el debate nacional, la necesaria democratización de los medios de comunicación, como punto fundamental para la superación del estado de guerra.
Referencias
Barbero, Jesús Martín( 2004).“ Crisis identitarias y transformaciones de la subjetividad”, en Debates sobre el sujeto. Perspectivas contemporáneas. M. C. Laverde, G. Daza y M. Zuleta( coords.). Bogotá, DIUC / Siglo del Hombre.
Calveiro, Pilar( 2006).“ Los usos políticos de la memoria”, en Sujetos sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina. Caetano, Gerardo. Buenos Aires, CLACSO