Jesús O El Srecreto Mortal de los Templarios | Seite 165

concretas , que lo que preocupaba a los inquisidores era precisamente eso , es decir , esa noción diferencial ...
Pues bien , pretender que los excesos ulteriores de Simón-Pedro no implicaban otros semejantes en el activo de Jesús , es un error . Y aquí tenemos la prueba .
En Mateo ( 17 , 24-27 ) leemos el siguiente relato , muy imprudente por parte de los escribas anónimos del siglo IV , porque nos revela , una vez más , el tipo de ingresos particulares que eran tan familiares a Jesús y a los zelotas :
« Entrando en Cafarnaúm , se acercaron a Simón-Pedro los perceptores de la didracma y le dijeron : "¿ Vuestro maestro no paga la didracma ?" Y él respondió : " Cierto que sí ". Cuando hubo entrado en la casa , le salió Jesús al paso y le dijo : "¿ Qué te parece . Simón ? Los reyes de la tierra , ¿ de quién perciben los impuestos ? ¿ De sus hijos o de los extraños^ ' Simón le dijo : " De los extraños ". Y Jesús le respondió : " Luego los hijos están exentos . Mas , para no escandalizarlos , yete al lago , echa el anzuelo y agarra el primer pez que pique . Ábrele la boca , y en ella encontrarás una estatera ; tómala y dala por mí y por ti ..."» ( Mateo , 17 , 24-27 .)
Si se trata de un milagro , lo es , y muy gordo . Sin embargo , como Dios encarnado . Jesús habría podido muy bien chasquear sencillamente los dedos y hacer aparecer en la punta de éstos la estatera solicitada . Habría podido decir simplemente a Pedro : « Mete la mano en tu faja , y allí encontrarás la pieza necesaria para el peaje de los dos ». Pero nada de eso . Simón , que acaba como él de recorrerse toda Galilea , tiene de antemano una caña de pescar enganchada en su cinturón . No nos dicen con qué . Y después de haber capturado un pez , sin esperar , en el mismo segundo . Jesús le materializará en sus fauces , a distancia , la estatera necesaria para pagar el peaje . ¡ Es fantástico ! Pero nunca sabremos si el pez se paseaba desde hacía mucho tiempo con esa moneda en su boca . tras haberla recogido no se sabe dónde ni cómo , y haberla conservado todo el tiempo necesario para encontrar por fin el anzuelo de Simón-Pedro . Cosa que le permitiría a continuación reventar con la boca abierta , fuera de su elemento natural . Tampoco se nos explicará cómo pudo , de un bocado , atrapar el anzuelo sin soltar la pieza de moneda . Porque para los ingenuos , hambrientos de milagros , todo vale . Sólo que la verdad es más sencilla . Y más sórdida también , y se nos va a aparecer el verdadero rostro del Jesús histórico , sin máscara .
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