Jesús O El Srecreto Mortal de los Templarios | Page 163

Todo eso ocupa mucho espacio , tanto como una feria o un comicio agrícola . Y la gran masa que le seguía desde Jericó había venido para eso . Esa pendencia estaba organizada de antemano . Y se desencadenó a raíz de unas palabras de Jesús . Podríamos preguntarnos , teniendo en cuenta cuanto precede , si todo el dinero así dispersado por el suelo , si todos esos centenares de monedas de oro y de plata rodando por aquí y por allá , fueron recuperados luego por sus legítimos propietarios . O si quizás un cierto número de iscariotes , venidos de Jericó con dicho fin , se inclinarían a recogerlos . O si quizás nuestros cambistas y mercaderes no fueron tan dóciles como los peajeros . Podríamos preguntarnos también si el « estratega » del Templo , que estaba al mando de la milicia de éste , ante semejante agresión no mandaría un destacamento armado a fin de detener a los alborotadores , y si de la ciudadela Antonia , alertada por sus vigías , no habría acudido una centuria legionaria a cerrar la retaguardia a Jesús y a su tropa zelota . De todo eso , que fue inevitable , los Evangelios canónicos no dicen ni una palabra .
Quizás en una circunstancia similar ( dado que hubo varios ataques al Templo ) fue cuando detuvieron y encarcelaron a un tal Jesús-bar- Aba con otros sediciosos « por homicidio en el curso de una revuelta » ( Marcos , 15 , 7 ). Debemos convenir que no es en modo alguno inverosímil , en semejante ambiente y con semejante tipo de gente , para quien el combate que se llevaba a cabo era una guerra santa , como nos demuestran algunos manuscritos del mar Muerto .
Por otra parte , tampoco es desatinado suponer que , a semejanza de su padre Judas de Galilea , que se apoderó primero del arsenal y del tesoro de Séforis , Jesús intentara , con esos asaltos al Templo , apoderarse de las armas almacenadas en el arsenal de su milicia , y , aprovechando la ocasión , del tesoro del Templo . La existencia de este último era conocida de todos , y ello había tentado ya a Hir-cano , a Heredes , y a los romanos , que ya habían sacado de allí algunas cantidades . El botín valía la pena .
El hecho de que Flavio Josefo no nos hable de los ataques al Templo antes de la caída de Jerusalén , no prueba absolutamente nada . No olvidemos que los manuscritos originales desaparecieron . No poseemos sino copias de varios siglos posteriores , y los monjes copistas y la censura cristiana pasaron por allí .
Abramos aquí un paréntesis . Entre los numerosos documentos conocidos como « del mar Muerto » existen unos rollos de cobre cuyo texto hebreo pudo ser descifrado en el año 1956 , en Gran Bretaña , por Wright Baker , en la Universidad de Manchester . Son del siglo i de nuestra era . Fueron redactados en un dialecto hablado , el de la Michna , parte más antigua del Talmud , y no en hebreo neoclásico .
163